La flota descarga 735 toneladas de bonito en Bermeo y Ondarroa

Un barco de Bermeo descarga bonito en la dársena de la villa marinera. /  MAIKA SALGUERO
Un barco de Bermeo descarga bonito en la dársena de la villa marinera. / MAIKA SALGUERO

Los bancos de pesca han entrado de lleno en el Cantábrico y favorecen las capturas del sector que confía en «no agotar rápido la cuota»

MIRARI ARTIME ONDARROA.

Los puertos de Bermeo y Ondarroa están inmersos de lleno en la costera del bonito con la llegada de importantes capturas propiciadas por la presencia, relativamente cerca, de los bancos de pesca. «Ha entrado de lleno en el Cantábrico, por lo que estamos pescando de manera notable, incluso hasta demasiado rápido», señalaron desde la dársena bermeotarra.

De hecho, la cofradía de pescadores San Pedro, donde operan 24 embarcaciones dedicadas a esta pesca, lidera el volumen de descargas del territorio con la comercialización de cerca de 500 toneladas. A continuación, se sitúa la lonja ondarresa con la entrada de 235. El precio medio de venta se ha situado entre 3,50 y 3,60 euros el kilo, según el tamaño de las piezas que en el caso de las grandes -más de siete kilos- han llegado a cotizarse hasta los 3,80 euros.

Durante el inicio de la campaña de atún blanco, los pesqueros se ven obligados a realizar grandes desplazamientos con el elevado consumo de combustible que ello conlleva. De media, los barcos de bajura que faenan a la anchoa y al bonito consumen más de 200.000 litros de gasoil durante todo el año. «Por eso, es muy importante que el bonito siga con su ruta y entre en el Cantábrico, porque abarata muchísimo los costes», detallaron patrones bermeanos. No obstante, se muestran preocupados porque un elevado ritmo de apresamientos provoque un rápido consumo de la cuota. «De momento, ya se ha cubierto el 60% del cupo para el Cantábrico», recalcaron.

El total de capturas para este ejercicio es de 33.600 toneladas, después de que la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico -ICCAT- determinara un incremento del 20% al constatar la buena situación del stock. Además, este organismo procedió a aprobar una regla de control de capturas por la que se establece un tope constante anual para tres años utilizando unos valores estimados a partir de cada evaluación de stock. Así, se tendrán en cuenta el estado de la biomasa y la mortalidad por pesca en rendimiento máximo sostenible.

La flota que faena bajo pabellón estatal dispone así de una cuota cercana a las 18.000 toneladas. Aunque los arrantzales confiaban en completar la pesquería con normalidad, se muestran escépticos ante el rumbo que ha tomado la campaña. «No vamos a aventurar demasiado, pero si seguimos a este ritmo, acabamos antes de octubre», reiteraron.

Preocupación

En la última costera, los puertos vascos recibieron alrededor de 6.760 toneladas, con un valor en primera venta de 26,3 millones de euros y un precio medio de 3,89 euros el kilo. Getaria lideró el capítulo de descargas con cerca de 2.800 toneladas, seguida de Hondarribia con 2.000. En Bermeo se sumaron 701, mientras que en Ondarroa se contabilizaron 603.

Otra de las preocupaciones del sector es el inicio, durante esta segunda quincena de julio, de la costera por parte de los pelágicos franceses e irlandeses que han adelantado su entrada en esta pesquería que habitualmente realizaban en agosto. «Priman la cantidad sobre la calidad, sin control, aunque sabemos que son legales para la UE arrojan grandes cantidades de pescado muerto al mar», denunciaron. Se trata «en su mayoría de bonito joven que no puede ser comercializado por el deplorable estado en el que se encuentra», añadieron.

Los pelágicos «se quedan con las piezas grandes porque pueden ser comercializadas para la industria conservera», criticaron. Los pescadores aseguran que «si los barcos galos e irlandeses continúan utilizando el arrastre pelágico, el bonito no tardará demasiado tiempo en desaparecer».

Temas

Bermeo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos