La Ertzaintza atribuye a pequeños grupos itinerantes la oleada de robos en Ondarroa

En los últimos días han saqueado hasta cuatro viviendas y garajes en la villa costera, además de un bar en Markina y otra farmacia en Munitibar

MIRARI ARTIME ONDARROA.

La Ertzaintza estima que la oleada de robos que se ha registrado en Ondarroa desde las pasadas Navidades es obra de pequeños grupos de delincuencia organizados e itinerantes. De hecho, a los saqueos denunciados en cuatro viviendas de la localidad costera se han sumado los asaltos perpetados en un bar de Markina y en otra farmacia de Munitibar.

Un nuevo suceso se sumó ayer a la lista cuando las personas residentes en una comunidad del barrio de Kamiñazpi accedieron a sus garajes y se percataron de que los ladrones habían destrozado los cristales de diversos turismos en la búsqueda de distintos tipos de pertenencias.

«El botín de los robos en los pisos ha sido joyas, dinero y pequeños aparatos electrónicos, aunque en algunos casos también han sustraído otros objetos que los ladrones han considerado de utilidad», según reconocieron portavoces del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco.

En el caso de las viviendas ondarresas, la Ertzaintza ha detectado una serie de hilos de pegamento colocados por los amigos de lo ajeno para controlar el paso de los habitantes de la casa, así como el uso de ganzúas -herramienta manual que se utiliza para realizar una apertura sin llave- sin que se llegara a forzar las cerraduras.

«La Policía Municipal fue informada de los hechos y avisó al vecindario, lo que llevó a descubrir esas evidencias en portales cercanos donde no se habían consumado robos», añadieron las mismas fuentes.

Cerrar con llave

«Hemos tenido un gran disgusto», reconocieron desde una familia que encontró su casa desvalijada. «Al valor material de lo que se han llevado, se une una pérdida terrible de la seguridad que sientes en tu propia casa», añadieron.

En esa línea, la Ertzaintza, que desde la comisaría ondarresa sigue el plan de investigación de robos en domicilios implantado por la jefatura territorial, insta a la ciudadanía a que extreme las medidas de seguridad y ponga en marcha acciones de prevención como el de asegurarse de cerrar con llave la puerta del domicilio, incluso cuando se está dentro del hogar.

«Es aconsejable también revisar regularmente el marco de nuestra puerta y la de los vecinos para detectar la colocación de pequeños marcadores de plástico, así como dar la sensación de que siempre se trata de una vivienda habitada», explicaron desde el Departamento de Seguridad, que trabaja en colaboración con la alcaldías y las policías locales de los municipios afectados.

Hacen hincapié, además, que «es importante no tocar ni ordenar nada y llamar de inmediato a la Ertzaintza» en caso de robo.