La Diputación empieza el lunes a arrinconar las piedras de la playa de Lekeitio

Un manto pedregoso ha cubierto cerca de 300 metros de la playa de Lekeitio. / E. C.
Un manto pedregoso ha cubierto cerca de 300 metros de la playa de Lekeitio. / E. C.

MIRARI ARTIMELEKEITIO.

Las piedras se han convertido este verano en un invitado indeseado y muy molesto para las cientos de personas que acuden a la playa de Lekeitio. En plena temporada estival, un manto pedregoso cubre un amplio tramo de sus cerca de 300 metros de longitud, tapa la arena fina y dorada que la caracteriza e incordia a los numerosos bañistas que acuden a Isuntza.

Aunque los expertos oceanográficos sostienen que «las playas son como quiere el mar, no como las queremos nosotros», la proliferación de piedras ha suscitado tantas quejas que ha obligado a la intervención de las administraciones implicadas entre las que figuran la Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente, la Diputación y el Ayuntamiento de la localidad.

Tras la reunión mantenida, el Ministerio ha autorizado la presencia de maquinaria para arrinconar las piedras, pero en ningún caso sustraerlas o quitarlas de la playa. La tarea correrá a cargo de la Diputación, entidad encargada de garantizar su limpieza y mantenimiento.

«Los operarios que se encargan de esa tarea las depositarán en una zona acotada de la playa, en coincidencia con la marea baja que se registrará la mañana del lunes», detalló el alcalde de la localidad, Koldo Goitia.

De manera paralela, el instituto tecnológico Azti realizará unas catas en diversos puntos de la playa para tratar de determinar el origen exacto de los materiales. «Se procederá a recoger muestras tras hacer agujeros de unos dos metros con el objetivo de conocer si son piedras propias del arenal que afloran con las mareas o las corrientes o en su defecto son elementos impropios de la zona», añadió el máximo responsable municipal.

Limpieza y seguridad

El resultado del informe determinará las posteriores acciones. «En principio, Costas no deja quitar las piedras sin más ni tampoco en el supuesto de que sea fruto de un proceso natural», detalló Goitia. «En caso contrario, habrá que evaluar la manera más adecuada de actuar», recalcó.

Las primera revisiones visuales realizadas por los técnicos también han constatado la existencia, aunque en menor medida, de escombros. «Hasta conocer el resultado de las catas, no se puede quitar nada, tan sólo recogerlos», matizó.

Con la puesta en marcha de este plan de actuación, se persigue un doble objetivo. Por una parte, que el arenal vuelva a ser apto para el uso público en su práctica totalidad sin la incomodidad que provocan las piedras y, por otro lado, evitar que se convierta en un problema de mayores dimensiones.

Con una media de 35 metros de anchura, 24.260 metros cuadrados de superficie en bajamar y 8.380 en pleamar, la pasada temporada estival registró la afluencia de 166.000 usuarios, quienes destacaron la limpieza y seguridad de este arenal.

Uno de los últimos estudios llevados a cabo por el Gobierno vasco para conocer la situación del calado del puerto de Lekeitio, ha revelado que en los últimos años se ha detectado una significativa variación del perfil de la playa Isuntza, tanto la zona húmeda del arenal como la parte más alejada de la lámina de agua.

«En ambas áreas se ha experimentado un importante incremento de altura por acumulación de arena que ha conllevado que el pie de la playa avance hacia la bocana de entrada a la dársena e incluso a cubrir el mismo canal de acceso al muelle», según recoge el documento.

El informe también destaca que desde 2015, tras la reconstrucción del malecón de Lazunarri, se produce una nueva situación que afecta de manera positivamente a la dinámica sedimentaria e independiza físicamente las playas existentes, evitando el flujo de arena desde Karraspio y la desembocadura de la ría del Lea a la zona de Isuntza y el canal de acceso a la dársena.

La playa lekeitiarra también está considerada de baja exposición al oleaje al estar protegida de las que pegan de noroeste por las puntas exteriores al puerto de Lekeitio y de las olas del norte y del nordeste por la isla de San Nicolás y el tómbolo de arena que la une con tierra.