La Diputación comienza a vigilar el acceso a Gaztelugatxe para evitar aglomeraciones

Dos visitantes en San Juan de Gaztelugatxe./ /Maika Salguero
Dos visitantes en San Juan de Gaztelugatxe./ / Maika Salguero

Ha instalado tres puntos de control para registrar el flujo de turistas «aplicando el sentido común, pero sin imponer un tope de visitas»

MAIKA SALGUEROGernika

Hacía un día de perros ayer en San Juan de Gaztelugatxe, pero nunca faltan turistas dispuestos a ascender las empinadas escaleras del peñón transformado en Rocadragón, la fortaleza de Daenerys en ‘Juego de Tronos’. «¡Es espectacular! Hay que venir al menos una vez en cada estación del año para disfrutar del paisaje, con el mar embravecido o bajo un sol de justicia», aseguraba el catalán Eriz Zujar. Él fue uno de los que se topó con los controles que ha desplegado la Diputación para atajar la masificación.

Desde el sábado, 1.606 personas han pasado por los puntos de vigilancia, desplegados en el parking del restaurante Eneperi, el camino de Ermu y un tercero antes de enfilar las escaleras al templo. Con este sistema, la Diputación pretende contabilizar el flujo de visitas y evitar aglomeraciones. «Registramos el volumen de público, de dónde son y charlamos con ellos para sugerirles, por ejemplo, la conveniencia de llevar calzado adecuado, entre otras recomendaciones», explican desde la institución foral.

Al menos durante las vacaciones de Semana Santa, la intervención se va a limitar a contabilizar el número de visitas. Los encargados de cada punto de control aplicarán el sentido común, y en horas donde se concentren amplios grupos pondrán una serie de normas. «No hay un tope, pero cuando veamos que hay muchos turistas en las escaleras y, de repente, llegan tres autobuses, les invitaremos a que recorran el camino de Ermu, que es más largo. Para cuando lleguen, las escaleras se habrán despejado».

«Si hay que cobrar, estamos de acuerdo, sobre todo si redunda en la mejora del lugar» Cristina Curto y David Martínez

Este tipo de medidas para poner límites a la masificación fueron bien acogidas por los turistas que este lunes se acercaron a este escenario de postal. La mayoría veía con buenos ojos «un aforo máximo» para evitar problemas de seguridad. «Si hay que cobrar, también estamos de acuerdo, sobre todo si redunda en la mejora de este lugar tan espectacular. Tanta gente por aquí debe dejar huella y con ese dinero se puede regenerar lo que dañamos a nuestro paso», justificaron los barceloneses Cristina Curto y David Martínez.

El dato

1.606
personas han visitado San Juan de Gaztelugatxe desde que la Diputación estableciera el sábado los tres puntos de control

Los madrileños Montse Hernando y Óscar Matesanz, junto a sus hijos Cristina y Jorge, se quedaron asombrados por la magia de este rincón. «Es más impresionante de cerca y no decepciona. Vimos la imagen en ‘Juego de Tronos’ y es tal su proyección que hemos decidido visitarla. Lo que sí echamos de menos es un baño y que mejore el acceso por tierra, que está muy resbaladizo y embarrado», apuntaron.