LA CLAVE

El déficit de plazas de aparcamiento genera «presión real» a los vecinos de Ondarroa

Ondarroa presenta serios problemas de estacionamiento. / MAIKA SALGUERO
Ondarroa presenta serios problemas de estacionamiento. / MAIKA SALGUERO

La distancia media entre el punto de estacionamiento y la vivienda ronda los 170 metros, superior a municipios como Eibar, Tolosa, Hernani y Leioa

ONDARROA.

El parque de vehículos en Ondarroa ha crecido en la última década un 5,5% hasta alcanzar los 4.538 unidades, de los que 3.222 corresponden a turismos. El último estudio de movilidad del municipio destaca, en cambio, una baja tasa de motorización con 0,97 coches por cada familia, que en la zona centro desciende hasta 0,7 y que responde, entre otras causas, a las dificultades de aparcamiento.

El informe recoge que en el trazado urbano se contabilizan 3.000 plazas de estacionamiento, de los que la mayoría -alrededor de 1.800- se reparten por las distintas vías y calles y el resto -1.141- son de garajes. «Tras analizar las pautas de aparcamiento nocturno, el inventario a pie de calle indica que hay un déficit de un centenar de plazas, lo que refleja una presión real para los residentes», indica la radiografía.

El estudio asimismo destaca que la distancia media que los conductores tienen que recorrer desde el punto en el que dejan su coche hasta su residencia es de 170 metros, superando así a municipios de mayor población y dimensión como Eibar, Leioa, Hernani y Tolosa, entre otros. Entre los vecinos que más lejos se ven obligados a aparcar se encuentran los que utilizan el entorno portuario al tener que caminar una media de 233 metros, seguidos por los de Zaldupe (209) y Txori Erreka (207). En el lado contrario, se sitúan los de Kamiñazpi, Arta Bide, Artibai y Astilleru que dejan los turismos a menos de cinco minutos del portal de casa.

La principal razón por la que los residentes cogen el coche es para salir a trabajar fuera de la villa

A pie

Otro de los datos que ha sacado a la luz el estudio es el alto porcentaje de desplazamientos peatonales internos, con un 79% frente al coche que se queda en un 19% y el 2% en transporte público. «Se explica por el alto número de ondarrutarras que trabajan en el municipio, y unas tasas de motorización bajas comparadas con el resto del territorio», señalan.

La principal razón por la que los ondarreses cogen el coche es el trabajo y más concretamente para ir a Berriatua, Etxebarria, Mutriku y Markina donde desempeñan su ocupación laboral un 25% de los residentes de la villa. Según los últimos datos del Eustat, alrededor de 1.817 personas trabajan en empleos ofertados fuera del municipio costero.

La principal vía de comunicación, la BI-633 ha perdido peso a lo largo de los últimos seis años en el punto de entrada-salida a la localidad, al descender desde los 7.972 a 7.176 vehículos. El mayor volumen de turismos sale por la mañana, de siete a nueve, mientras que el regreso se reparte entre el mediodía (de 14.00 a 15.00 horas) y la tarde (entre las 18.00 y 19.00).

En relación a la oferta de transporte público, el estudio destaca la situación de Ondarroa como punto de encuentro de los territorios guipuzcoano y vizcaíno, con líneas en ambos sentidos, «si bien los horarios en la zona de Bizkaia podrían optimizarse», indican.