La Casa de Juntas de Gernika atrae en 2018 a 151.638 personas, la mitad extranjeras

La Casa de Juntas mantiene al alza su atractivo turístico. / E. C.
La Casa de Juntas mantiene al alza su atractivo turístico. / E. C.

«Es un lugar cargado de historia viva del pueblo vasco», advierten desde el máximo órgano institucional de Bizkaia

IRATXE ASTUI GERNIKA-LUMO.

La Casa de Juntas de Gernika mantiene su atractivo turístico al alza, tras reforzar la cifra de visitantes un año más. La sede parlamentaria vizcaína, de hecho, atrajo a lo largo de 2018, por primera vez, a 33.234 turistas procedentes de diferentes lugares de Europa. Esta cantidad, que supera con creces los anteriores registros, representa el 20,25% del total de entradas, que el pasado año alcanzó la cifra de 151.638 visitantes.

El cómputo de visitas de la Casa de Juntas de la villa foral destacó de manera especial a lo largo de los meses de verano. «El pasado agosto alcanzó su pico más alto, con 27.489 visitantes», subrayaros fuentes de las Juntas Generales de Bizkaia.

El número de visitas provenientes de Francia -12.639- se incrementó en un un 10,34% respecto al año anterior. A los visitantes del país vecino les siguieron los alemanes -5.131-, ingleses -2.545- e italianos -2.148-. Además de las 5.502 procedentes de Estados Unidos. Desde Japón llegaron un total de 1.641 personas, mientars que desde Argentina entraron 1.558.

No obstante, la principal fuente de turismo fue la estatal y representó el 49,74% del total. De los 75.431 visitantes de procendencia nacional, 16.687 llegaron desde Cataluña, 12.735 de la comunidad de Madrid y otros 11.677 de Andalucía.

El resto de visitas que se acercaronhasta la Casa de Juntas de Gernika -un total de 33.234 visitantes- procedían de Euskadi, Navarra y el País Vasco francés.

El más antiguo

La Casa de Juntas de Gernika atrae a muchos de los visitantes que recibe el terrirotio vizcaíno «porque es un lugar cargado de la historia viva del pueblo vasco», señalan fuentes del máximo órgano institucional de Bizkaia.

En el entorno del edificio, además, se alza el elemento simbólico del Árbol de Gernika. «El roble foral, punto de encuentro de todos los territorios de Euskal Herria aunados en una misma tradición cultural y etnográfica y traspasando todo tipo de fronteras políticas», explican. El tronco del denominado Árbol Viejo, ubicado en el jardín de la Casa de Juntas, es el más antiguo que se conserva. En 1860 se plantó su sucesor, que a su vez fue reemplazado por otro ejemplar en 2005.