La apertura hoy de Kamiñalde remata la legislatura más ardua de Bildu en Ondarroa

Operario trabajan para tener todo listo esta tarde. /  M. A.
Operario trabajan para tener todo listo esta tarde. / M. A.

El derrumbe de la ladera y el desalojo de 179 familias ha marcado la agenda municipal al dejar al Consistorio con escaso margen de maniobra

MIRARI ARTIME ONDARROA.

La apertura hoy (17.00) del acceso a Kamiñalde, tanto para vehículos como para peatones, supondrá el final de una de los capítulos más tristes de la historia reciente de Ondarroa. La pesadilla comenzó un 8 de marzo de 2016, justo al día siguiente en el que el actual alcalde en funciones, Zunbeltz Bedialauneta, asumía el cargo para sustituir a Josu Arrizabalaga, el candidato con el que EH Bildu comenzó su segundo mandato consecutivo al frente del Ayuntamiento costero.

A partir de ese momento, el derrumbe de la ladera y el realojo de 179 familias desalojadas para garantizar su seguridad se convirtieron en el principal eje de actuación de la coalición abertzale que durante todo el proceso ha contado con el respaldo de la oposición -PNV- que no ha realizado ni un sola crítica sobre la manera de llevar adelante la gestión más ardua de la legislatura.

El elevado desembolso que ha requerido el proyecto de consolidación de la montaña -un total de catorce millones de los que la mitad corren a cargo de las arcas municipales- ha dejado escaso margen de maniobra al Ejecutivo local.

Aparcamientos

Como consecuencia, sus acciones se han centrado, básicamente, en garantizar servicios fundamentales para la ciudadanía como el polideportivo, la residencia y la escuela de música y en especial el 'Hiritar', como eje de la movilidad urbana de un municipio que lidera la tasa de envejecimiento de Lea Artibai.

En esa misma línea, una de las principales actuaciones urbanísticas ha tenido como objetivo mejorar la accesibilidad del casco viejo con la reforma de Nasa Kalea. Otra de las históricas demandas que se ha activado esta legislatura ha sido el inicio de las obras de la lonja que el Gobierno vasco ejecuta en el puerto pesquero.

Paradójicamente, también ha supuesto la supresión de uno de los principales parking de la villa y como consecuencia el agravamiento del déficit de aparcamientos que ahoga a localidad y que se paliará, e parte, con la apertura próximanente del estacionamiento de Ibaiondo.