La anchoa llega a mares a los puertos

Miles de cajas de anchoa en el puerto de Ondarroa./Yvonne Iturgaiz
Miles de cajas de anchoa en el puerto de Ondarroa. / Yvonne Iturgaiz

Cerca de medio centenar de barcos de todo el Cantábrico descargan 550 toneladas de bocarte en Ondarroa y Gipuzkoa en un solo día

MIRARI ARTIME

La anchoa del Cantábrico se ha convertido en una de las grandes estrellas en las pescaderías del territorio. Los arrantzales de la flota de bajura se encargaron ayer de cubrir con creces la demanda de una de las especies de temporada más deseada por los consumidores y por los propios pescadores. La costera promete. Los puertos vascos vivieron una jornada espectacular al superar la descarga más de 550 toneladas, la mayor entrada registrada desde que el mes pasado comenzó oficialmente la campaña.

La cofradía de Ondarroa lideró las ventas. Medio centenar de barcos de todo el Cantábrico, desde Gipuzkoa hasta Galicia, descargaron en el muelle vizcaíno alrededor de 400 toneladas. Pasaia, Getaria y Hondarribia sumaron el resto. En Bermeo, por su parte, las embarcaciones de anzuelo comercializaron los últimos kilos de verdel.

«En cuanto empieza la costera los clientes nos piden anchoa del Cantábrico, y es que está riquísima de mil maneras, no aburre y además es del día, de la mar a la mesa», señalaron desde un establecimiento cercano a la dársena ondarresa donde se vendió entre los tres y cuatro euros el kilo. En lonja, en cambio, la cotización media se movió entre 1,20 euros el kilo de las unidades más pequeñas, y 1,50 en el caso de las piezas de mayor tamaño.

«No es mala venta, pero sólo es el inicio, veremos cómo transcurre y de qué manera oscila», indicaron desde la tripulación de barco 'Hermanos Cortabitarte', con base en San Vicente de la Barquera, que tras vaciar las cajas volvió casi de inmediato a faenar. La cercana localización de los bancos de pesca permitió a la flota cerquera, integrada por un total de 140 pesqueros, reanudar la actividad sin apenas descanso y cubrir el cupo diario establecido entre 8.000 y 10.000 kilos, según la tripulación. «Hemos encontrado pescado en una zona bastante amplia a una hora y media de la costa, relativamente concentrado frente a la bocana del puerto de Pasajes», añadieron desde el 'Sin querer III', de Laredo, aunque con base en Galicia.

Años de veda

Para los arrantzales la abundante presencia de bocarte es un clara muestra de que la población de esta especie se encuentra en uno de sus mejores momentos biológicos. En ese aspecto, coinciden con los científicos. Los últimos estudios de seguimiento anual realizados por los técnicos de Azti establecen que unas 490.000 toneladas de anchoa menor de un año habitan en las aguas del Golfo de Bizkaia.

Como consecuencia y dadas las recomendaciones favorables, la Comisión Europea ha establecido el total admisible de capturas para este año en 33.000 toneladas, de las que se puede apresar 29.770 tras ceder el 10% a la flota gala. «En la mar nunca se sabe a ciencia cierta lo que puede pasar, pero lo que sí tenemos claro es que esta situación es el triunfo del sacrificio realizado y el fruto de la pesca responsable, sostenible y de las artes selectivas», señalaron fuentes del sector.

Sin embargo, pese al buen estado de la pesquería, los pescadores no se plantean, de momento, solicitar un incremento de la cuota. La actividad vinculada de manera directa con la captura de la anchoa –así como con la industria conservera y alimentaria– emplea a más de 3.500 personas en Euskadi, con especial incidencia en la dinámica de poblaciones como Ondarroa, Bermeo y Lekeitio.

«Hemos aprendido la lección para no cometer el mismo error y trabajar en la mar a la par que garantizamos el futuro de la especie», indicaron desde el muelle ondarrés en clara referencia a la veda que Bruselas mantuvo durante cuatro años y medio tras ser decretada en 2005. Los expertos apuntaron entonces a la sobreexplotación pesquera como la causa principal del delicado estado de la anchoa, aunque también añadieron factores biológicos y medioambientales.

«Fueron años muy duros que nunca se olvidan, en el que nuestro producto perdió su hueco en las conserveras y que hemos tardado mucho tiempo en recuperar con anchoa de tamaño bueno, como el que hemos empezado a capturar», precisaron desde la tripulación cántabra de 'Hermanos Cortabitarte'.