Los trabajadores de limpieza de institutos y UPV, en huelga toda la semana

La primera jornada de paros en los centros de enseñanza públicos tuvo un seguimiento cercano al 70%

M. F. VALLEJO

La huelga de los trabajadores de limpieza en centros de enseñanza públicos de Secundaria, FP y en la Universidad del País Vasco comenzó ayer «con un amplio seguimiento», según los sindicatos, y se prolongará durante toda esta semana. En los institutos se ha decretado un 33% de servicios mínimos, pero en la UPV solo se ha establecido la obligación de llevar a cabo la limpieza en la Facultad de Medicina y el Animalario, en el campus de Leioa, por lo que los problemas por acumulación de basura pueden ser mayores.

Las empresas que tienen el contrato de limpieza de estos centros son Garbialdi, Uni2 y Villar y destinan a los centros de enseñanza vizcaínos cerca de 1.500 limpiadores. La primera jornada de paros tuvo un respaldo cercano al 70%, detalló central mayoritaria en el sector, ELA. Los empleados de estas firmas de limpieza piden una subida salarial del 2,5%, «muy lejos de los 8 puntos de poder adquisitivo que se han perdido desde 2010», apuntan los sindicatos. Las plantillas también reclaman una ampliación de contratos, ya que la mayoría tiene jornadas laborales parciales.

El convenio finalizó en diciembre de 2014 y la negociación lleva bloqueada varios meses «como consecuencia de la postura inmovilista de las empresas adjudicatarias, que no han dado cabida a ninguna de la reivindicaciones y no han hecho propuesta alguna». Los porvoces sindicales explicaron ayer que la subida salarial planteada por las empresas «está ligada al absentismo». Plantean que «únicamente habrá subida salarial si se reduce el número de bajas por incapacidad temporal, cuando «son las mismas empresas las que están provocando un deterioro en la salud de las trabajadoras por el aumento de las cargas de trabajo». Los trabajadores con jornada completa perciben salarios entre los 1.000 y los 1.100 euros, y en los meses de julio y agosto, que cierran los centros educativos, cobran el paro.