Markina cotiza al alza como canal de acceso a Bizkaia por la ruta norte del Camino de Santiago

Peregrinos a su paso por Lea Artibai./
Peregrinos a su paso por Lea Artibai.

El albergue del convento de los Carmelitas registra un 23% más de pernoctaciones que el pasado año, en su mayoría extranjeros

MIRARI ARTIMEMarkina

El Camino del Norte de la Ruta Jacobea está de moda. Lea Artibai, además, se ha consolidado como uno de sus principales reclamos al atraer a más de 6.572 personas, un 23% más que el año pasado. Desde su puesta en marcha en 2007, el albergue de Markina ha superado una media anual de más de 2.000 peregrinos y se ha convertido en uno de los más frecuentados de Bizkaia. Repartido en dos plantas, el centro dispone de sala con chimenea y calefacción, además de tres baños reformados, con otras tantas duchas y siete lavabos. La cocina, la biblioteca y una sala de encuentro completan los equipamientos de la casa que en su parte delantera dispone de una zona de ocio.

EL DATO

6.572
peregrinos han pasado por el albergue de Markina en lo que va de año con un progresivo aumento de los que cubren la ruta en bicicleta.

La mayoría de los que deciden pernoctar en el establecimiento 3.820 personas proceden del extranjero, especialmente de Francia, Alemania e Italia aunque también recalan de Estados Unidos, Gran Bretaña, Polonia, así como de Taiwan, Nueva Zelanda, Indonesia e Israel, entre otros. «Este año ha habido más alemanes porque han acudido al boom de un libro en el que un supuesto peregrino decía que se le había curado una enfermedad y la historia parece que se ha extendido de boca en boca», detallaron desde el albergue markinarra que es gestionado por la asociación de hospitaleros voluntarios que también se hace cargo de los equipamientos de Bilbao (Altamira), Larrabetzu, Lezama y Pobeña.

Generosidad

Por lo que respecta a los peregrinos procedentes del resto de España destacan los catalanes (849), seguidos de lejos por los madrileños (422) y los valencianos (348). Completan la lista los andaluces, así como los caminantes que acuden de otros puntos del País Vasco, además de Castilla La Mancha, Aragón y Canarias. «La mayoría presenta un comportamiento estupendo. El peregrino normal solo pide una cama y una ducha de agua caliente, aunque siempre hay alguien que exige alguna otra cosa que no va con el espíritu de la ruta», añadieron.

A nivel profesional, el grupo más numeroso mantiene el perfil de años anteriores. Está formado por empleados de nivel medio (25,99%), seguido por jubilados y estudiantes. La mayoría llega andando, aunque también se registra un progresivo aumento del uso de la bicicleta. Otro de los rasgos que comparten es la generosidad. «No se cobra el dormir, sólo la voluntad y la gente es en general muy generosa», matizaron. Por edades, los más activos son los que tienen entre 18 y 30 años, aunque también se han registrado una veintena de caminantes mayores de 81 años. «Los menores forman parte de las familias que también son cada vez más significativas», subrayaron. Por sexos, los hombres son mayoría 3.608.