Bakio se rebela contra un polideportivo con abonos caros y limitado a las tardes

Imagen exterior del polideportivo./
Imagen exterior del polideportivo.

El Ayuntamiento quiere recuperar el modelo de gestión pública ya que los vecinos no entienden que «sea tan caro y funcione a medio gas»

IRATXE ASTUI

Nació como un «polideportivo para todos» en 2006, pero hoy los vecinos de Bakio no lo ven así. Un sentimiento que el propio Ejecutivo local -EH Bildu- comparte hasta tal punto que sus responsables aseguran que una de sus prioridades pasa por recuperar el modelo de gestión pública con el que echó a andar el recinto. Con este fin de «publificar» Solozarra han sacado a licitación un nuevo concurso para su explotación.

Fueron los problemas económicos, que incluso forzaron el cierre provisional de las instalaciones, los que obligaron a revisar su filosofía original a pesar del malestar ciudadano. Así, de la doble modalidad de carné -individual a 90 euros por año y familiar a 175- se pasó a un abono único y particular que ha triplicado su precio en apenas un lustro hasta superar ya los 341 euros. Este incremento continuado ha experimentado un efecto inverso en el número de socios, que ha pasado de los 700 de los primeros tiempos a los apenas 250 de la actualidad.

Condiciones más restrictivas

Además, las instalaciones ofrecían servicio en horario de mañana y tarde, al contrario que en la actualidad en el que los usuarios sólo pueden disfrutar del gimnasio por las tardes y los fines de semana, ya que el resto de días y horas funciona como centro de formación deportivo. «No se entiende que el polideportivo sea tan caro y funcione a medio gas para los usuarios», apuntan los vecinos.

La gestión del servicio en estos momentos está en manos de la UTE Guedan-Uztai, que el pasado mayo anunció su intención de rescindir el contrato. «Nuestro objetivo es firmar la nueva adjudicación para mediados de diciembre y que la empresa que gestiona el polideportivo deje de hacerlo, a no ser que la convocatoria quede desierta. En ese caso continuaría», explica la alcaldesa de Bakio, Amets Jauregizar.

La oposición -PNV- cree sin embargo que «se han marcado unas condiciones de contratación más restrictivas que las anteriores». En consecuencia, el grupo jeltzale cree que será «difícil que se presente alguna empresa y en caso de hacerlo existe el riego de que a medio camino no pueda seguir ofreciendo un servicio en condiciones». La primera edil reconoce esa posibilidad, pero subraya que entonces «deberemos realizar una nueva reflexión dado que tenemos la responsabilidad de ofrecer el servicio a precios asequibles y al mayor número de gente posible».