Lea Artibai será pionera en reducir el impacto de los vertidos de las conserveras

«Se aplicarán técnicas para reducir el volumen y la carga contaminante», detallaron desde el Consorcio de Aguas

MIRARI ARTIMEondarroa

Un grupo de conserveras de Ondarroa, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, la Agencia Vasca del Agua (URA) y Azti han comenzado a trabajar de manera conjunta para solventar el problema que generan los vertidos de las pequeñas y medianas empresas alimentarias e integrar, de forma controlada, sus aguas residuales en el sistema de saneamiento urbano. La iniciativa, que se desarrolla en el marco del proyecto europeo Life Vertalim y está confinanciada por la Unión Europea y el Gobierno vasco, cuenta con la participación del centro tecnológico Ceit-IK4 y las firmas Aguirreoa, Guenaga, Heisa y Marmar.

El proyecto piloto se llevará a cabo en Lea Artibai al tratarse de una zona con una fuerte presencia de la industria del sector conservero, cuyos vertidos suponen un impacto importante en la estación depuradora de aguas residuales de Ondarroa, gestionada por el Consorcio de Aguas. Los socios del programa tratarán de paliar el problema que supone el impacto que los vertidos de esa actividad genera en el colector. La principal característica de estos residuos es su elevada carga orgánica, aceites, grasas y sales. «Esos componentes dificultan en gran medida su adecuada gestión, provocando problemas operativos por inhibición en el tratamiento biológico de la estación depuradora en caso de que todas las empresas de una zona determinada lleven a cabo el vertido de modo simultáneo», detallaron desde el Consorcio.

«Se busca solventar los problemas asociados a los vertidos de pequeñas empresas alimentarias en una depuradora urbana de una forma integral, con el objetivo de minimizar los residuos en origen en las empresas conserveras», añadieron. «Se aplicarán técnicas de producción ecoeficiente para reducir el volumen vertido y la carga contaminan, así como modelizar» el funcionamiento de la red de colectores y la depuradora en diferentes escenarios de vertido», explicaron.

Gestión remota e inteligente

Se pretende también implantar un sistema de telegestión en la red de saneamiento que permitirá la gestión remota e inteligente de los diferentes vertidos, urbanos e industriales.

La puesta en marcha de esta iniciativa permitirá por un lado aumentar la eficiencia y productividad de las empresas y, por otra parte, reducir la presión sobre las infraestructuras de saneamiento de agua optimizando el funcionamiento de las depuradoras urbanas. «Será una demostración de la posibilidad de minimización en origen y la integración segura de las aguas residuales de las pymes del sector alimentario en el sistema de saneamiento urbano sin daño para la red de alcantarillado y de la planta», indicaron.

«Servirá de ejemplo para otras regiones europeas con los mismos problemás», recalcaron. Entre los beneficios esperados de la implantación de las soluciones tecnológicas, destaca la eliminación de un 30% de los vertidos de las conserveras en el medio ambiente, la reducción de un 10% de la pérdida de alimentos y el incremento de su productividad en un 1%.