Los corredores Izan Establie y Jon Ander Villanueva en uno de los entrenamientos para completar la Ruta del Vino y el Pescado. I.E

170 kilómetros corriendo de Bermeo a Oion en apoyo a una enfermedad rara

Izan Establie y Jon Ander Villanueva cubrirán sin descanso la Ruta del Vino y el Pescado para recaudar fondos para una dolencia genética que afecta al sistema nervioso

Iratxe Astui

Bermeo

Jueves, 13 de noviembre 2025, 16:48

La histórica Ruta del Vino y el Pescado (GR-38), que antaño unía el Cantábrico con la Rioja alavesa en un constante intercambio entre la pesca del norte y el vino del sur, volverá a cobrar vida este fin de semana, aunque esta vez con un objetivo solidario. Los 170 kilómetros que separan Bermeo del municipio alavés de Oion se convertirán en un largo camino en el que cada paso estará destinado a apoyar la investigación y dar visibilidad a la Ataxia Telangiectasia, una enfermedad rara que afecta a muy pocas personas en Euskadi –dos en Álava y una en Bizkaia–, pero que tiene un gran impacto en las familias que conviven con ella.

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Para dar visibilidad y recaudar fondos, los corredores de Oion, Izan Establie y Jon Ander Villanueva, afrontarán el reto de cubrir la Gran Ruta en 24 horas, «sin descanso», relevándose en etapas de 10 a 20 kilómetros. Los primeros pasos del recorrido, que partirá desde Bermeo, los darán juntos, acompañados de familiares, amigos y «cualquier persona interesada en sumarse a la iniciativa», animan ambos corredores. La salida será mañana a las 13.00 horas desde el parque de la Lamera, mientras que la llegada está prevista el domingo a la misma hora en la Herriko plaza de Oion, donde los corredores serán recibidos con una comida popular y un programa de actividades solidarias en apoyo a la Ataxia Telangiectasia.

«Es una dolencia neurológica degenerativa que también afecta al sistema inmunológico y sanguíneo», explica Izan. «Las personas que la padecen van perdiendo poco a poco la movilidad, la coordinación y el habla, aunque mantienen plena conciencia de todo lo que sucede a su alrededor», añade. La estrategia del reto será a relevos, con cada corredor cubriendo un tramo y pasando luego el testigo al otro.

Ruta de noche

Las etapas más exigentes discurrirán entre Durango y Otxandio, donde afrontarán tramos de montaña de 20 kilómetros. Durante la noche, deberán enfrentarse a recorridos más solitarios y a la presencia de animales como jabalíes. «Contaremos con una caravana de apoyo, ciclistas y compañeros a relevos que nos acompañarán en los momentos más complicados», apuntan.

La llegada a Oion se espera «emotiva», ya que los dos últimos metros del recorrido los completarán junto a Jon Villén, hijo del presidente de la asociación AEFAT y afectado por la enfermedad, «que simboliza la razón por la que hemos emprendido este desafío», revelan.

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Para financiar la iniciativa, han diseñado camisetas y han recibido donaciones de empresas locales, «que se sortearán durante la fiesta del domingo». Además, recaudan aportaciones económicas a través de la plataforma 'Mi grano de arena', para apoyar la investigación en enfermedades raras.

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