Restablecido el tráfico ferroviario tras el descarrilamiento de un mercancías en Güeñes

Imagen del vagón descarrilado en Güeñes./LUIS CALABOR
Imagen del vagón descarrilado en Güeñes. / LUIS CALABOR

El accidente afectó a cientos de pasajeros de la línea Bilbao-Santander y a la de Cercanías de Las Encartaciones

OLATZ HERNÁNDEZ

El tráfico ferroviario ha quedado restablecido en Güeñes de madrugada tras quedar cortado ayer por la tarde al descarrilar un vagón de un convoy de mercancías a 100 metros del apeadero del pueblo. El accidente se produjo a las cinco y media de la tarde cuando, por causas que se investigan, una de las vagonetas -que transportaban bobinas de acero- se salió de la vía en una zona de curva en el tramo entre Sodupe y Aranguren. El incidente afectó a la conexión de media distancia entre Bilbao y Santander y la línea que conecta las principales localidades de Las Encartaciones. En total, cientos de pasajeros tuvieron que ser trasladados en autobuses por carretera.

El tren descarrilado transportaba bobinas de acero a Santander. El corte de la línea -de un único carril- se ha prolongado hasta la retirada del transporte siniestrado y hasta la conclusión de los trabajos de limpieza de la vía, labores que han finalizado a las 4.40 horas de la madrugada de este lunes.

Dos unidades que a las 19.00 horas debían salvar la distancia entre Santander y Bilbao no pudieron cubrir su trayecto habitual. Sin embargo, Renfe ha mantenido el servicio por carretera con el transbordo de los viajeros en autobús hasta el restablecimiento el tráfico ferroviario.

«Situación de riesgo»

La misma solución sirvió para los viajeros de la línea que une Bilbao con Balmaseda y conecta las principales localidades de Las Encartaciones. Entre Aranguren y Sodupe se habilitó un transporte por carretera hasta un punto en el que los pasajeros afectados pudieran retomar su trayecto en tren. Esta suele ser la solución habitual «cada vez que se produce alguna afección en el trazado ferroviario», detallaron portavoces de Adif a EL CORREO.

Este incidente recuerda al registrado en mayo en Arrigorriaga, en el que un descarrilamiento de cinco vagones hizo que 5.000 pasajeros tuvieran que ser trasladados en autobuses. El tramo de la línea C-3 de Cercanías, que conecta Bilbao y Orduña, estuvo cortado entonces más de catorce horas. Tras el suceso, trabajadores de Adif y Renfe pidieron una renovación «inmediata» de las infraestructuras ferroviarias. A su juicio, «la falta de inversiones» en el mantenimiento y la renovación está llevando a una «situación de riesgo preocupante».

Detalle del vagón descarrilado.
Detalle del vagón descarrilado. / LUIS CALABOR

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