Las ONG de Euskadi exigen a las instituciones que cumplan la Ley Vasca de Cooperación

Un sanitario de Médicos sin Fronteras atiende a unos niños congoleños en el campo de refugiados de Dubie./AFP
Un sanitario de Médicos sin Fronteras atiende a unos niños congoleños en el campo de refugiados de Dubie. / AFP

Denuncian que las ayudas se sitúan en un 0,44% del PIB, lejos del acuerdo adquirido con la ONU del 0,7%

OLATZ HERNÁNDEZ

En 2018, la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi cumple 30 años. La entidad, formada por 79 organizaciones que trabajan a nivel internacional, ha querido aprovechar la ocasión para criticar a las instituciones vascas por no aportar el 0,7% de su presupuesto a cooperación. En 2007 se aprobó la Ley vasca de Cooperación al desarrollo en la que el Gobierno vasco, las tres diputaciones y los ayuntamientos de las capitales vascas se comprometían a destinar ese porcentaje de su presupuesto a proyectos de cooperación. «En 2017 destinaron un 0,44% por lo que tenemos que velar porque la ley se cumpla», ha criticado la presidenta de la organización, Sofía Marroquín.

La crisis también afectó a este sector, que empezó a notar su impacto a partir de 2010. «Se recortó un 30% de los proyectos», ha explicado Marroquín, a la vez que ha reconocido que en otras provincias el escenario fue peor, con «recortes del 70%» y planes cancelados. Ahora, la inversión económica está volviendo a coger fuerza, «pero el Ayuntamiento de Vitoria es el único que destina el 0,7% al que se comprometieron las instituciones».

«Tradición de cooperación»

Euskadi sigue siendo el territorio con mayor tradición de cooperación en España. «Somos los que más recursos económicos y humanos destinamos». Los proyectos, esparcidos por Latinoamérica, Centroamérica, África y Asia son de larga duración y siempre en colaboración con organizaciones locales. «Se trata también de abordar las causas que hay detrás de las situaciones de desigualdad».

De este modo, más de 350 proyectos se están llevando a cabo por todo el mundo: proyectos educativos, ganaderos, de apoyo a procesos democráticos.... «Ahora estamos ante problemas globales e interconectados que necesitan de una respuesta global y de políticas públicas de cooperación», ha apuntado su vicepresidente, Eneko Calle.