Combatir la diabetes en compañía y con actitud
En el Día Mundial de la Diabetes EL CORREO asiste a una sesión grupal de Paziente Bizia -Paciente Activo, donde se enseña a convivir con la enfermedad
Hace ya cuatro años que a Marian Galán le diagnosticaron diabetes tipo 2. Es una de las 172.000 personas que padecen esta enfermedad en ... Euskadi, donde cada año se detectan cerca de 9.000 nuevos casos, la mayoría de este segundo tipo. La noticia, recuerda, le cayó como un jarro de agua fría. «Fue un disgusto de la leche, pero lo asimilé enseguida. Al final no puedes resignarte a la enfermedad, sino aceptarla», relata con serenidad. Por suerte, Marian no vive la enfermedad en soledad. Desde hace un tiempo participa en los talleres gratuitos de Osakidetza Paziente Bizia-Paciente Activo, unas sesiones grupales dirigidas tanto a personas con diabetes tipo 2 como a sus cuidadores. Durante algo más de dos horas, comparten inquietudes, dudas y miedos con quienes están en su misma situación, al tiempo que aprenden cómo convivir mejor con la enfermedad. En la víspera del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra hoy, CORREO asistió ayer a una de estas sesiones en el ambulatorio de Bombero Etxaniz, en Bilbao.
«Para la mayoría de los que vienen, la enfermedad es un mundo nuevo. Muchas veces es el propio grupo el que les impulsa a seguir adelante», explica Yolanda García Llamas, una de las monitoras del programa. Junto a Carlos Fernando Jurado, imparte los talleres, aunque ambos prefieren verse como simples conductores. «Nosotros no venimos a dar lecciones, se trata de que se sientan cómodos, entre iguales», explican.
Durante las sesiones, además de compartir experiencias personales, los participantes aprenden nociones básicas sobre la diabetes y hábitos de vida saludables. Cada encuentro comienza con una ronda de propósitos: cada persona se fija un pequeño reto para cumplir durante la semana y, al inicio de la siguiente sesión, cuenta si lo ha conseguido. Marian, por ejemplo, se había propuesto salir a caminar todos los días. «¡Y lo he cumplido!», decía con orgullo.
Cuatro pilares fundamentales
En muchos casos, los talleres también sirven para desmontar mitos sobre la alimentación. «Muchos piensan que no podrán volver a comer ciertos alimentos y se llevan una grata sorpresa», señala Yolanda. Según explican los formadores, los cuatro pilares para mantener la enfermedad bajo control son una buena alimentación, la práctica regular de ejercicio físico, el cuidado emocional y la adherencia al tratamiento médico. «Intentamos enseñarles a seguir una dieta equilibrada y, sobre todo, a ser pacientes activos en su enfermedad», añaden.
El componente emocional tiene un peso especial en estas sesiones. A través de ejercicios de relajación y técnicas para reducir la ansiedad, aprenden a manejar el estrés. En el caso de Marian, confiesa que lo más difícil fue renunciar a los dulces. «Soy una golosa patológica. No lo he dejado del todo, pero ahora lo llevo mucho mejor. Los pocos momentos que tengo de dulce me saben a gloria». Antes de marcharse, lanza un mensaje a las generaciones más jóvenes, en las que cada vez se dan más casos de diabetes: «Hay que invertir en salud. Menos comida precocinada y más cuidar lo que comemos».
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