Las cofradías «están contentas» con cómo ha tratado el tiempo a la Semana Santa bilbaína

Las cofradías destacan la gran cantidad de gente que acudió a la procesión del Silencio. /Julio Arrieta
Las cofradías destacan la gran cantidad de gente que acudió a la procesión del Silencio. / Julio Arrieta

Las hermandades presentan un balance muy positivo en el que destaca el «claro aumento de público» en las procesiones, de las que solo se ha tenido que suspender una por la lluvia

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

La Semana Santa bilbaína «demuestra su excelente salud». Este podría ser el resumen telegráfico del extenso balance presentado esta mañana por la Hermandad de Cofradías Penitenciales de la Villa. El «claro aumento de público registrado» en las procesiones es uno de los datos destacados, además de las novedades de este año, como la participación del nuevo obispo auxiliar, Joseba Segura, o, a un nivel más profano, la colaboración de 55 establecimientos hosteleros en actividades como la Ruta del pintxo nazareno y el Concurso de pintxos de bacalao de Semana Santa.

Las 9 cofradías bilbaínas celebran además que «la mayoría de las procesiones pudieron salir, salvo la de la Santa Cena el Jueves Santo», como destaca su portavoz, Javier Diago. Este año el programa había crecido hasta los 14 desfiles procesionales, con algunos días especialmente densos, como el Jueves Santo, en el que había previstas dos, y el Viernes Santo, con tres a las que se sumó además un 'via crucis'. El tiempo inestable que está caracterizando esta primavera, y que ha arruinado la Semana Santa en ciudades de referencia como Sevilla, ha sido bastante clemente en Bilbao. «En general, especialmente en comparación con las terribles lluvias del año pasado, las cofradías están contentas con la meteorología de este», resumen.

«Es verdad que se suspendió una de las cuatro procesiones más importantes», la de la Santa Cena, que tenía que recorrer el centro de Bilbao con 12 pasos el Jueves Santo, y que la mañana del mismo día la del Santísimo Cristo de la Salud tuvo que acortar su recorrido por la lluvia, «y regresó a la iglesia de San Vicente apenas había salido de ella».

La otra procesión afectada por el mal tiempo fue la de El Nazareno, la que recorre Las Cortes y una de las más populares del calendario de la Semana Santa bilbaína. Hasta ultimísima hora su organizadora, la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, estuvo considerando qué hacer, si salir y arriesgarse a sufrir un chaparrón, o sustituir el acto por un 'via crucis' celebrado dentro de la Quinta Parroquia. Se daba la circunstancia que esta era una de las procesiones que incorporaba varias novedades este año, como la inclusión de un tercer paso invitado o el final «con el cante de saetas en euskera y castellano en la plaza de Corazón de María».

Con la hora de arranque ya cumplida, se optó por procesionar con las dos imágenes -el Nazareno y la Magdalena– cubiertas con impermeables de plástico y con la ausencia de las demás cofradías, que prefirieron no mojar sus vestiduras penitenciales, lo que les habría impedido salir en el resto de procesiones.

Otro punto que han señalado los cofrades bilbaínos ha sido el evidente y «general aumento de público», que se ha hecho notar especialmente en tres actos. La procesión de la Amargura por Indautxu, el Sábado de Pasión;la del Silencio, en la madrugada del Viernes Santo, que atrajo a medio millar de fieles además de los cofrades, y la del Santo Entierro, el mismo día, la más monumental de todas, con la salida de todos los pasos y presidida por el obispo, Mario Iceta.

«Magnífico pregón» de Miguel Zugaza

La Hermandad de Cofradías han destacado también la participación del nuevo obispo auxiliar, Joseba Segura, «en el pregón, en la procesión del Nazareno, bajo la lluvia, y en la del Silencio. También han valorado el arranque, con el «magnífico pregón» de Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes, que habló del cristianismo como el primer agente «democratizador del arte».

En la faceta menos penitencial y más lúdica de la Semana Santa, la Hermandad de Cofradías ha considerado un éxito la implicación de los hosteleros bilbaínos, «que no cesa de crecer. Son ya 55 los establecimientos que participan». Se ha celebrado la tercera edición de la Ruta del Pintxo Nazareno, con la colaboración «de 24 establecimientos de los barrios de San Francisco, Bilbao la Vieja y Zabala». El concurso de Pintxos de bacalao ha contado con la participación de 29 locales hosteleros del Casco Viejo y el Mercado de la Ribera, mientras que han vuelto los ya clásicos pintxos cofrades de la Taberna Plaza Nueva y el tradicional potaje de vigilia que suele obsequiar el café Lago.