La Mirilla

Clínica muy familiar

Nicolás Guerra, Pedro Ensunza, Miguel Ángel Lujua y Fidel Fuentes. /Nerea Regueira
Nicolás Guerra, Pedro Ensunza, Miguel Ángel Lujua y Fidel Fuentes. / Nerea Regueira

Celebración del 50 aniversario de la inauguración de la Clínica IMQ Virgen Blanca

TXEMA SORIA

Hace medio siglo, en 1969, se inauguraron las instalaciones de la clínica de la Virgen Blanca en unos terrenos muy cercanos a la basílica de Begoña. La sociedad se había constituido unos años antes (diciembre de 1964) con 27 personas, la mayor parte de ellas médicos, y con un capital social de 17 millones de pesetas, que al año siguiente se había ampliado a 37 millones y que en 1969 se habían convertido, tal era la fe de los propietarios en la nueva clínica, en 50 millones de pesetas.

La Virgen Blanca vino a ocupar el hueco que había dejado el cierre de la clínica Santa Marta, que en los años setenta, ochenta y noventa del pasado siglo se convirtió en una referencia en el País Vasco. Un centro moderno e innovador para la época, que daba prácticamente todos los servicios sanitarios que se necesitaban, donde puede afirmarse que han nacido más de 20.000 bilbaínos y bilbaínas.

La clínica de la Virgen Blanca, que en 2004 pasó a ser propiedad del IMQ (Igualatorio Médico Quirúrgico) –una de las entidades con las que se identifica el nuevo Bilbao–, se fusionó en 2011 con la clínica Doctor San Sebastián y pasó a ser, junto a la de Zorrozaurre, uno de los dos centros hospitalarios del Igualatorio. Un centro familiar –las enfermeras conocen a casi todos los pacientes por su nombre y apellidos– y fiel: la mayoría de los residentes en la zona acuden a este centro cada vez que tienen un problema sanitario. El pasado año hubo 5.800 ingresos, 12.500 estancias y 13.500 atenciones en urgencias.

Para atender todas estas necesidades cuentan con una plantilla de 300 personas, 180 de ellas médicos, que atienden servicios como los de traumatología, ginecología, oftalmología, cirugía plástica, cirugía general, cirugía vascular, medicina interna, cardiología, neurología, cirugía maxilofacial y endocrinología.

En la celebración del 50 aniversario, que se celebró en el hall de la cuarta planta del centro, intervinieron Pedro Ensunza, presidente del grupo IMQ; y Nicolás Guerra, director general de las clínicas del Igualatorio. Al evento acudieron Miguel Ángel Lujua, consejero director general del IMQ; José María Domingo, constructor y una de las personas que apostaron en 1964 por la creación de la clínica; Fidel Fuentes, Carmen Sánchez, Teresa Aranguren, Mercedes Bayón, Luis Larrea, Borja Rodrigo, Pablo Vidal, Esther Zabala, Jaime Díaz de Atauri, Iñaki Martínez y Juana Amadoz, directora médica de las clínicas.

Asimismo estuvieron Jon Darpón, que antes de ser consejero de Salud del Gobierno vasco fue director general del IMQ, lo mismo que Ketxu Esturo, Txus Ruiz de Ocenda, Nuria Cudolá, Juan Ignacio Padró, Elena Zabala, Ricardo Villanueva y el letrado Jorge Caramés. Acudieron Mariví Seguín, María Pilar Robledo, Pilar Solana, Pilar Alberdi y Regina Muñoz, que fueron algunas de las primeras trabajadoras del centro hace medio siglo; Javier Herrero, Julen Abásolo, Íñigo Ucelay, Javier Gárate, Javier Aguirregabiria, Nerea Eguía, Santiago Canales, María Lombana, Cristina Domínguez de Saralegui, Miren Linaza, Leire Olazabal, Josu Amesti, Txus Romanos, exsupervisora de quirófanos;Mari Mar Íñiguez, Eduardo Ucelay, Ángela Grande, Sandra Castelo, Amaia Uranga, Maite Martínez, Endika Apraiz y Andoni Cabado.