Cinco años para un hombre que dejó inconsciente a su expareja de un puñetazo en Bilbao

Cinco años para un hombre que dejó inconsciente a su expareja de un puñetazo en Bilbao
Ignacio Pérez

La víctima tuvo que ser operada a causa de la agresión, que le ha dejado secuelas físicas y psicológicas y le ha obligado a pasar dos veces por quirófano

Laura González
LAURA GONZÁLEZBilbao

Un hombre ha sido condenado a cinco años de prisión por agredir a su expareja y causarle daños físicos y psicológicos, según recoge una sentencia a la que ha tenido acceso este periódico. Además, el fallo, del pasado mes de noviembre, le prohíbe acercarse y comunicarse durante once años con la víctima, a la que tendrá que indemnizar con 75.000 euros. El agresor también deberá pagar las costas procesales.

El incidente se produjo en septiembre de 2016, de madrugada, en la capital vizcaína, cuando el hombre y la mujer iniciaron una discusión «por motivo de celos», ya que ésta se encontraba en compañía de un amigo de su exnovio. La disputa derivó en una agresión del acusado al otro varón. Ella intentó evitarlo y como consecuencia, «con ánimo de atentar contra su integridad física», su exnovio le propinó un fuerte puñetazo en la cara que la dejó inconsciente en el suelo, sangrando abundantemente. Poco después tuvo que ser ingresada en el hospital de Basurto, mientras el agresor era detenido por la Ertzaintza y llevado al Juzgado de Guardia, que adoptó en un primer momento medidas cautelares.

La mujer tuvo que pasar por quirófano debido a las fracturas sufridas, que entre otras cosas le produjeron el hundimiento «de la pared anterior y de la externa del seno maxilar izquierdo». Todo ello le dejó una serie de secuelas físicas, como la limitación de la apertura de la mandíbula, y también psicológicas, ya que ha desarrollado un «trastorno de adaptación ansioso-depresivo», con elementos postraumáticos, de modo que ha necesitado tratamiento.

El agresor fue condenado por un delito leve de lesiones a su amigo, con una pena de 45 días de multa a razón de una cuota diaria de 6 euros, indemnizando además a Osakidetza con 149 euros. En cuanto al incidente más grave, el Ministerio Fiscal llegó a pedir hasta 8 años y 6 meses de cárcel, con el agravante de violencia de género, demanda que se quedó en un año menos para la acusación particular. Finalmente, después de producirse el juicio oral, la sentencia ha condenado al hombre a un total de cinco años, dos por las lesiones psíquicas en el ámbito de la violencia de género y tres por las físicas, además de la prohibición durante once años de toda comunicación con ella y de acercarse a menos de 500 metros.

Deformidad en el rostro

Las heridas sufridas por la víctima en la cara le provocaron deformidades, por lo que tuvo que pasar nuevamente por el hospital un año más tarde. En 2018 también se vio obligada a acudir a consulta médica por el dolor que le produce la articulación «temporo-mandibular». Al parecer, la relación de la víctima con su agresor contaba con varios episodios violentos anteriores, presenciados por terceras personas. De hecho, la mujer también confesó haber sufrido una «constante situación de acoso y control» por parte de su expareja, como la inspección habitual a su teléfono móvil, el envío constante e insistente de mensajes y numerosas y variadas vejaciones y humillaciones.