Cientos de personas asisten a la procesión náutica de la Amatxu 'desde Santurce a Bilbao'

La Amatxu, rodeada por una multitud a su llegada a Bilbao./Fernando Gómez
La Amatxu, rodeada por una multitud a su llegada a Bilbao. / Fernando Gómez

La Cofradía de Begoña ha organizado este acto, «que no se va a repetir», para celebrar el quinto centenario de su historia documentada

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

«Estoy contentísimo. Ha sido un acto precioso», decía José Andrés Etxebarria, secretario de la Cofradía de Begoña, pasadas las tres de la tarde de este miércoles, víspera de la fiesta de la Asunción, en el interior de la iglesia de San Nicolás. Acababa de terminar la primera y muy probablemente única procesión náutica de la Amatxu desde Santurtzi a Bilbao, que ha organizado su hermandad como parte de los actos que conmemoran los cinco siglos de la presencia documentada de cofrades en Begoña. «Ha sido un éxito», repetía. Y lo ha sido. Un cortejo de una quincena de embarcaciones ha acompañado a la Virgen y la propia organización ha tenido que añadir una más a las dos que había previsto para cubrir la demanda de asistentes. Ambas márgenes se han llenado de espectadores y curiosos en varios puntos, sobre todo al final, en el pantalán de Pío Baroja.

Unas cuatro horas antes, Etxebarria también estaba contento, aunque algo más nervioso: la procesión estaba a punto de empezar. Sin quitar ojo de la imagen de la Virgen de Begoña Peregrina, que llegó la noche del martes a la Casa Torre de Santurtzi desde el Museo de Pasos, ya preparada para ser llevada a hombros por 18 cargadores, explicaba que «la respuesta ha sido muy buena. Hemos llenado los barcos» con 180 personas. Y además «vemos que se está acercando mucha gente».

En el arranque de la procesión han coincidido devotos, espectadores casuales y curiosos. Como Iñaki Álvarez, «zamorano pero de Santurtzi desde hace 50 años», que no ha querido perderse el acto «porque no se va a repetir y es algo que merece verse. Una procesión que va a hacerse como en la canción, 'Desde Santurce a Bilbao'». De hecho, la frase podía leerse en los pañuelos que había repartido la Cofradía de Begoña para la ocasión.

Tras un breve acto religioso celebrado por el obispo auxiliar de Bilbao y Santiago Juárez, párroco de San Jorge, la Amatxu ha llegado a hombros hasta el puerto, donde ha subido al mismo barco que se utiliza en la tradicional celebración santurtziarra de la Virgen del Carmen. El cortejo náutico ha partido saludado por la sirena del 'Saltillo'. El público en las márgenes ha sido numeroso en varios puntos, sobre todo en Erandio, donde algunas personas han lanzado flores al paso de la Amatxu.

¿Tocará el puente?

En el viaje se han vivido momentos emocionantes, tanto profanos como espirituales. Entre los primeros ha destacado el paso del barco de la Virgen bajo el puente del Euskalduna. La marea estaba en su punto más alto. ¿Tocaría el mástil la tabla del puente? El barco ha reducido la marcha al mínimo y ha logrado pasar, despertando una salva de aplausos de los asistentes, que parecían haber dejado de respirar todos a la vez por la tensión. Entre los segundos, el más reseñable ha sido el canto del 'Salve Regina' «donde siempre lo han cantado los marineros», como explicaba un cofrade: «En la curva de la ría donde ya se ve la basílica de Begoña» y que «precisamente por eso, se llama la Salve». En ese punto, unas jóvenes religiosas de las Siervas de la Caridad de Jesús que paseaban bajo el puente se han topado con la procesión y han decidido unirse a ella... a la carrera, lo que ha sido muy aplaudido desde las embarcaciones y fotografiado por los paseantes que se han topado con la insólita escena.

El desembarco de la Virgen de Begoña Peregrina en el pantalán de Pío Baroja ha atraído a cientos de personas que han seguido expectantes la nada fácil maniobra del descenso de la imagen. Así ha comenzado el tramo terrestre y final de la procesión al que, además de las entusiastas y corredoras Siervas del Corazón de Jesús, se ha unido la concejala de fiestas, Itziar Urtasun. Ha sido necesario modificar el recorrido por el muelle de Ripa a causa de la presencia de las txosnas en construcción, lo que ha obligado a cortar el paso del tranvía y el tráfico durante algunos minutos.

Ya en San Nicolás, la Amatxu ha sido homenajeada con un aurresku. Después, el obispo auxiliar ha cerrado el acto, bendecido a los asistente y felicitado a la Cofradía de Begoña por el quinto centenario que celebra de su existencia documentada. «¡Que viva la Madre de Dios! ¡Que viva la Virgen de Begoña!», ha lanzado, para añadir, sonriendo, «¡que viva Bilbao por lo que le toca!»