«Las cámaras no solucionarán los problemas de San Francisco», dice una de las asociaciones de vecinos del barrio

Una cámara de vigilancia en San Francisco./Fernando Gómez
Una cámara de vigilancia en San Francisco. / Fernando Gómez

La coordinadora de grupos de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala asegura que los vecinos «no queremos sentirnos vigilados» y reclama más recursos sociales

Eva Molano
EVA MOLANO

De nuevo, una decisión municipal vuelve a generar división vecinal en San Francisco. La semana pasada, el Ayuntamiento de Bilbao anunciaba que iba a destinar 269.000 euros a la sustitución de las actuales cámaras del barrio por nuevos aparatos de alta resolución y a la ampliación del ámbito de videovigilancia de la zona. La instalación de los dispositivos ya está en licitación y la Asociación de Vecinos San Fran Auzokideak, nacida para denunciar la delincuencia en el barrio, aplaudió la medida, prometida por el exedil Tomás del Hierro el 23 de noviembre, y urgió a su inmediata puesta en marcha.

Este martes, la histórica coordinadora de grupos de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala, ha denunciado que las cámaras no solucionarán la situación de marginalidad de estos barrios. Esta agrupación asegura que los abordajes estrictamente policiales y punitivos nunca han solucionado los problemas de fondo y que por ello, son recurrentes estas situaciones de incremento de los hechos delictivos. «Este tipo de medidas no hacen sino esconder los problemas, enmascararlos, confundirlos… Son, además, de un alto coste económico y de muy poca eficacia social. Las cámaras de vigilancia tal vez tranquilizarán a determinados sectores políticos, mediáticos, sociales e incluso a una parte del vecindario, pero ¿alguien cree que contribuirán a solucionar las complejas situaciones que realmente existen?», se preguntan.

Además, la coordinadora ha criticado que las cámaras «vulneran la libertad y la privacidad de las personas. Quienes vivimos, trabajamos, nos organizamos, disfrutamos de nuestro ocio en nuestros barrios, no queremos ser vigilados constantemente. Tenemos derecho a nuestra intimidad», han manifestado.

Más recursos

La coordinadora ha aprovechado para denunciar la situación de pobreza, exclusión social y abandono institucional de los barrios, «en cuyo contexto se producen situaciones de conflictividad y aumento de determinados comportamientos delictivos y clima de inseguridad».

A su juicio, la situación requiere de una intervención integral, interinstitucional (liderada por el Ayuntamiento de Bilbao, pero con la intervención de la Diputación y Gobierno Vasco), que cuente con participación vecinal y con recursos. Según aseguran, «hoy no existe un plan especial de estas características. Y ahora que se inicia una nueva legislatura insistimos en la necesidad de ponerlo en marcha con urgencia». Por ejemplo, piden el aumento de personal educador de calle, más centros de día y más programas de intermediación para la formación y el empleo. Creen de vital importancia reforzar la atención a los jóvenes. «Se encuentran en situación de desprotección y abandono y son, algunos, quienes cometen determinados actos delictivos o de alternación de la convivencia. Se deben aportar alternativas e itinerarios de inclusión social que resulten efectivos».