San Francisco estará vigilado por cámaras de alta definición

Los vecinos han organizado varias manifestaciones para solicitar el cambio de cámaras. /Luis Ángel Gómez
Los vecinos han organizado varias manifestaciones para solicitar el cambio de cámaras. / Luis Ángel Gómez

El Ayuntamiento aprueba la renovación de los dispositivos existentes en el barrio por otros más modernos, tal y como pedían los vecinos. Se instalarán en el último trimestre

Eva Molano
EVA MOLANO

El barrio de San Francisco tendrá cámaras de videovigilancia de alta definición capaces de grabar a todo color durante el día y también por la noche, tal y como pedían los vecinos. El Ayuntamiento ha aprobado, en la última Junta de Gobierno de la legislatura, destinar 269.000 euros a la sustitución de los dispositivos, que permitirán un campo de visión más amplio, ya que podrán girarse de forma remota y además, se reubicarán en puntos estratégicos que permitirán aumentar el radio de videovigilancia. Las que en la actualidad vigilan el barrio tienen diez años de antigüedad. Los nuevos aparatos se instalarán en el último trimestre del año, después de que termine el proceso administrativo.

Las cámaras de videovigalancia de última generación, como las que el Ayuntamiento ha instalado en las dos últimas ediciones de Aste Nagusia y Santo Tomás, permiten reconocer a una persona a cien metros de distancia tanto de día como de noche. Las imágenes quedan grabadas durante varios días. Este tipo de videovigilacia ha sido fundamental para resolver decenas de delitos en años anteriores, especialmente hurtos y agresiones, y ha contribuido a identificar a numerosos sospechosos.

Pretenden disuadir a los delincuentes, pero algunas podrán ser dirigidas desde el Centro Coordinador de la Policía Municipal, ubicado en la Sede Central de Miribilla, en caso de que sea necesario utilizarlas durante alguna intervención. Por ejemplo, servirán para identificar a los individuos que entorpezcan las detenciones en la zona. Con ellas se «prioriza la seguridad preventiva para la consecución de una ciudad socialmente cohesionada y digna, velando por la calidad de vida de la ciudadanía y garantizando una convivencia pacífica», expusieron fuentes municipales.

Bilbao, pionero

La instalación de nuevos sistemas de videovigilancia es una petición de la Asociación San Francisco Auzokideak, muy activa en la denuncia de la escalada de delincuencia en el barrio. Hace justo dos meses, exigieron que el Ayuntamiento cumpliera la promesa realizada el 23 de noviembre del año pasado de sustituir los dispositivos, que en opinión de los vecinos ayudarían a «la detención de delincuentes y a acabar con los robos y el tráfico de drogas» en el barrio. Según los vecinos, las actuales «no sirven para nada». Debajo de ellas «se congregan numerosos delincuentes». Los vecinos aseguran que «los vendedores de droga sólo desaparecen momentáneamente de un tramo de la calle cuando ven acercarse a patrullas de la Ertzaintza a pie».

Existen casi un centenar de cámaras adscritas al departamento de Seguridad Ciudadana. Entre ellas se incluyen las que vigilan las comisarías, además de las lentes integradas en los coches-patrulla que registran las infracciones de tráfico. La capital vizcaína fue, precisamente, la primera localidad vasca en apostar por este sistema para velar por una zona especialmente afectada por la delincuencia como era San Francisco hace una década. A finales de 2016 había 1.657 cámaras de seguridad en calles, edificios e infraestructuras públicas de Bizkaia.