La Cámara de Bilbao vuelve a reclamar la apertura de los comercios para que los turistas «hagan gasto» en Semana Santa

La Cámara de Bilbao vuelve a reclamar la apertura de los comercios para que los turistas «hagan gasto» en Semana Santa
IGNACIO PÉREZ

Advierte que los viajeros solo hacen compras «donde encuentran oferta disponible»

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

La Cámara de Comercio ha vuelto a abrir la caja de Pandora sobre si las tiendas de Bilbao y de los municipios vizcaínos de mayor tirón turístico deben abrir esta Semana Santa y aprovechar la capacidad de gasto de los «numerosos turistas» que llegarán estos días. A diferencia de Cecobi, cuyo presidente Pedro Campo, ha vuelto a desmarcarse de la apertura durante el periodo festivo, la entidad presidida por José Ángel Corres cree que los empresarios harían mal en desaprovechar esta oportunidad y no levantar las persianas de sus negocios. «No puede servir como excusa pensar que quienes nos visitan no tienen interés en gastar en el territorio, porque la casuística nos demuestra que sí lo hacen donde tengan oferta disponible en el momento y lugar en el que necesiten o deseen realizar ese gasto», afirma.

Bajo el titular '¿Atendemos bien al turista?', la organización mercantil subraya que la entrada de viajeros marcha como un tiro en lo que va de año y recuerda que cerró el pasado enero con la llegada de 78.000 personas, un 2% más que el pasado ejercicio. También incide en el incremento –2,5%– de turistas procedentes del resto de España y que los hoteles han incrementado las pernoctaciones un 4%, gracias especialmente a las reservas de los «viajeros estatales», que experimentan un significativo avance del 7,7%. Corres se felicita de que la duración de la estancia media se aproxima a la barrera psicológica de los dos días, mejorando sensiblemente los números del año anterior, y que los alojamientos rurales se han disparado un 17,4%.

Sin embargo, estos «datos positivos» pueden quedar en agua de borrajas si el incremento de turistas no se acompaña del «aumento del gasto» de los viajeros. Para ello urge que los comercios abran sus puertas y reclama la «implicación» del sector en «la necesaria y continua labor de posicionamiento» de Bizkaia a nivel internacional. «Es indudable que este gasto supondrá riqueza para nuestras empresas, en primer lugar para las de servicios, donde englobamos al transporte, comercio, hostelería y restauración y alojamiento. Por esta razón, en Semana Santa, las empresas deben elegir si quieren ofrecer producto, servicio y atención». Corres entiende que la apertura desde mañana hasta el próximo lunes serviría de acicate para que los turistas repitan visita e «incluso prescribir Bilbao y Bizkaia como destino».

Frente al rechazo generalizado de los sindicatos a mantener la actividad en periodos festivos, la Cámara de Comercio advierte que la «elección» de apertura tiene «cabida dentro del marco legal vigente». Además de alabar la «variada oferta» comercial local, Corres cree que la misma debe ser presentada y explicada «de manera adecuada» y englobada en «un 'packaging' suficientemente atractivo para facilitar el gasto»

No rotundo de Cecobi

Por el contrario, Pedro Campo, nombrado recientemente vicepresidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa, juzga la apertura en los próximos días de un «debate recurrente» sin sentido. «Desde Cecobi hemos repetido hasta la saciedad que no vemos justificación empresarial alguna que motive la apertura de establecimientos en estos periodos vacacionales, ni siquiera la presencia de más visitantes en la ciudad. Debemos insistir en ello e insistiremos todas las veces que sean necesarias, ya que los datos recabados, y que insistentemente nos trasladan las empresas asociadas, así nos lo indican. Bien porque ya lo han intentado, por presiones sindicales o porque las expectativas de negocio se manifiestan de momento escasas, no aprecian la necesidad de levantar la persiana los domingos y festivos. Y, además, porque realmente tampoco existe una demanda social que así lo exija, lo diga Agamenón o su porquero», recalca.

Ni siquiera el espectacular crecimiento del turismo justifica un nuevo giro por parte de los comerciantes. «Se trata de un visitante que proviene en su mayoría de otras comunidades autónomas. Se acercan a conocer nuestra tierra, el buen hacer de nuestra gente, nuestras costumbres y, como elemento distintivo, a degustar nuestra gastronomía. A pesar de los esfuerzos institucionales, Bizkaia no puede considerarse por el momento un destino de turismo de compras, aunque no tengo duda de que se está trabajando en la dirección correcta para ello», concluye Campo.