Bilbao acapara los mejores objetivos

Varias participantes en la prueba./IGNACIO PÉREZ
Varias participantes en la prueba. / IGNACIO PÉREZ

200 personas rastrean la ciudad en el II Maratón Fotográfico Solidario de EL CORREO en busca de rincones singulares

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Bilbao se sintió ayer más observada que nunca.La captaron desde todos los lados y perfiles posibles. Desde primeras horas de la mañana hasta última hora de la noche. La ciudad no se movió, pero los 200 concursantes del II Maratón Fotográfico Solidario de ELCORREO se la recorrieron de punta a punta en busca de la mejor y más original imagen. Los fotógrafos parecían acróbatas.

Algunos apuntaban en cuclillas, como Iratxe Azkona, una de las tres ganadoras de la primera edición, en busca «de los reflejos» de la Torre Iberdrola; otros se ocultaban detrás de árboles y peleaban contra el ramaje para seguir el curso de la ría; y hasta hubo quienes cargaban con trípodes al tiempo que tiraban de carritos de bebé. Los 'franes' –Fran Tomé y Fran Bautista– se acercaron hasta Zorrozaurre para contrastar el pasado industrial con ese prodigio de modernidad que es hoy Bilbao, el ingeniero getxotarra ya jubilado José Angel Ibarrondo se detuvo frente a la Universidad de Deusto, mientras que Irantzu Elorza, la bibliotecaria de Usurbil, fijó su mirada en las bicicletas aparcadas justo en el arranque del puente de Deusto.

Hasta allá se acercaron, a las 9.30 horas, a protagonizar la foto de familia los participantes de un certamen patrocinado por elConsorcio de Transportes de Bizkaia (CTB) y Rural Kutxa, y cuya recaudación se destinará íntegramente al Banco de Alimentos de Bizkaia. El evento atrajo a ciudadanos de toda Euskadi y confirmó el enorme magnetismo de una urbe a la que esta vez había que enfocar desde tres ángulos preferentes para reforzar su imagen en materia de transporte público, destacar su aspecto más «cosmopolita» y subrayar la influencia de la ría, «alma y corazón» de una ciudad que amaneció, como tantas mañanas, en tonos grises.

«En el 'altar' de Artxanda»

«Poca luz», fue el comentario generalizado de los concursantes que campaban por Bilbao. Pero incluso en sus días más desapacibles el ejército de cámaras que la cosieron a instantáneas se quedaron maravillados de las posibilidades que ofrecen sus rincones «tan poliédricos. Me encanta captar la vida cotidiana de Bilbao con sus fachadas, coches, gentes... ¡Lo que sea con tal de contrastar el paso del tiempo!», explicó Elorza, natural de Oñate. Tomé y Bautista no pararon un momento y ascendieron hasta Artxanda para disfrutar de las mejores vistas:«Es como si subieses a un altar. Desde aquí se aprecia la transformación urbana tan potente de Bibao», detallaron.

Mientras, Ibarrondo se pateó durante más de cuatro horas las calles con su Canon EOS6 D. Son tantas décadas entregadas a la pasión fotográfica que se le pasaron en un pis pas. «Es muy fácil captar Bilbao, pero ya no tanto a sus gentes», confesó en las dependencias del Mercado de la Ribera.Quién sabe si pensando ya en los 1.800 euros en premios –600 por categoría– que repartirá este certamen. Pero para eso habrá que esperar al fallo del jurado.

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