Los bomberos de Bilbao apagan tristezas en el hospital de Basurto

Los pequeños se lo han pasado en grande con los bomberos./Nerea Regueira
Los pequeños se lo han pasado en grande con los bomberos. / Nerea Regueira

Doce voluntarios visitan a los niños ingresados en Pediatría y los que acudían a consultas externas

Eva Molano
EVA MOLANO

Los Bomberos de Bilbao apagan incendios, rescatan personas y mascotas, salvan vidas en la carretera, y además de todo eso, acuden de forma voluntaria a prender la alegría entre los pequeños hospitalizados en Basurto. Una docena han visitado esta mañana a los niños ingresados en por diversas patologías. Se trata de una de las dos visitas anuales que realizan los funcionarios de forma voluntaria, en sus días de libranza, para animar a los pequeños. La otra se celebra en Navidad. Es entonces cuando hay más pequeños en recuperación, según ha explicado el director gerente del centro, Eduardo Maiz, que fue concejal del Ayuntamiento de Bilbao. «Para ellos, que vengan los bomberos es un estímulo muy importante, un momento de alegría porque forman parte de una profesión de referencia para ellos».

Los funcionarios han realizado varios ejercicios. Primero, han descendido desde lo más alto de la escala con cuerdas saludando a los txikis desde el cielo, como superhéroes. Luego, han hecho varias exhibiciones de habilidad, como saltar a la comba con la manguera, hacer girar una palagana con un palo, construir una torre con pequeñas sillas... «¿Qué más cosas hacen los bomberos?» les preguntaba Gorka, que hacía de jefe en esos momentos. «Rescatar a la gente y a los gatos», han contestado. «También vamos cuando hay inundaciones y cambiamos de sitio a las abejas y a las avispas. ¿Y qué hay que hacer nada más ver un peligro?». «Llamar al 112·», han respondido la decena de pequeños que se han congregado en el exterior del pabellón San Pelayo.

«¡Viva el equipo de los bomberos!», gritaba un niño conectado a un equipo de goteo, muy salado. «Que se caiga, que se caiga», pedía una chiquilla cuando hacían una torre con sillas que luego Gorka sostuvo con la barbilla. «Es una obra de arte», valoró otro crío. Además, los bomberos han realizado demostraciones de las herramientas que utilizan en su trabajo diario: la manguera, el extintor, el machete, la barra de uñas, la lanza... Tras la actuación en la parte exterior de Pediaría, después se han acercado a las habitaciones para visitar a aquellos pequeños pacientes que no han podido salir a la calle. Y les han repartido un regalito.

El de esta mañana era el último acto público del concejal de Seguridad, Tomás del hierro, tras 29 años en primera línea municipal, desde 1990: primero como director del cuerpo y los últimos ocho años como concejal, y que ha seguido toda la visita con una sonrisa. «Ahora estoy más relajado», reconocía. «No voy a echar de menos ser concejal. Se cierran unas puertas y se abren otras, hay otras cosas muy bonitas en mi vida, y qué mejor sitio para despedirme que éste, con los niños», ha explicado, tras destacar que los bomberos realizan este tipo de visitas «por amor al arte. Para ellos, y también para nosotros, ver las caras de alegría de los niños no tiene precio». «Es muy gratificante», explicaba Santi Iglesias, el presidente de la asociación de bomberos de Bilbao. Al evento también han asistido los responsables de Protección Civil y Emergencias, Andoni Oleagordia, y Seguridad Ciudadana, Adolfo Alustiza.