Bizkaia 'copia' en Holanda el túnel subterráneo que cruzará la ría entre Getxo y Portugalete

Bizkaia 'copia' en Holanda el túnel subterráneo que cruzará la ría entre Getxo y PortugaleteGráfico

Una delegación de la Diputación visita el subfluvial del río Westerschelde, referencia europea en estas infraestructuras

IZASKUN ERRAZTIBorssele

La solución técnica para construir bajo la ría el doble túnel que enlazará en tres minutos Getxo y Portugalete puede venir de Holanda. Hasta allí ha viajado una delegación de la Diputación, que ayer dedicó la jornada a conocer las peculiaridades del Westerschelde Tunnel, la galería subterránea de 6,6 kilómetros construida bajo el estuario de Escalda Occidental que desde marzo de 2003 enlaza las localidades de Borssele y Terneuzen, en la provincia de Zeeland (Tierra del mar).

Cuando hace apenas cuatro meses el diputado general, Unai Rementeria, anunció la construcción de la infraestructura para dar, presumiblemente en 2027, un respiro al puente de Rontegi, adelantó los detalles básicos del proyecto. Que serán dos galerías, una por cada sentido de circulación y con un par de carriles cada una, y que arrancarán en la rotonda de Artaza, en el límite entre Getxo y Leioa, para desde allí discurrir bajo tierra hasta aflorar a la superficie en las inmediaciones de Nervacero. Desde allí enlazar con el Eje del Ballonti, la A-8 y la Supersur. Pero la incógnita que se mantiene desde entonces es saber cómo se va a hacer. Y el subfluvial holandés puede resultar determinante en este sentido.

«Venimos a aprender», advirtió a su llegada a Borssele el diputado de Desarrollo Económico y Territorial, Imanol Pradales. No en vano, Holanda es un país de referencia en Europa en este tipo de infraestructuras, ya que convive con una geografía en constante pugna con el mar, una circunstancia que le ha obligado a aplicar soluciones innovadoras. Además, existen «similitudes» entre el proyecto que derivó en el túnel de carretera más largo de los Países Bajos y el que la Diputación plantea para atajar «la vulnerabilidad» de la red de alta capacidad de Bizkaia ante la falta de una alternativa al puente de Rontegi, que se convertirá en el primer subfluvial de carretera de España.

Las primeras coincidencias se aprecian en los terrenos a atravesar, en ambos casos blandos y arenosos. Las longitudes del túnel no son muy dispares, 6,6 kilómetros en el subfluvial holandés y 3 en el vizcaíno, y en ambos casos es imprescindible garantizar la navegabilidad del canal fluvial. El primero tiene su punto más bajo a 60 metros de profundidad y el segundo puede rondar los 40. Pero además, las dos bocas que componen el Westerschelde Tunnel fueron excavadas por una máquina tuneladora, la opción que parece tener mayores opciones en el territorio vizcaíno a tenor de la sección que presentaron en mayo los responsables forales: unos tubos circulares cuya parte superior será para tráfico rodado y la inferior para transporte público.

Quince años de historia

Pradales advirtió de la complejidad del proyecto que la Diputación contempla para mejorar la conexión viaria entre las dos márgenes de la ría. Por eso destacó la importancia de apoyarse en la experiencia de los gestores del túnel de Zeeland, que ya suma 15 años de historia y que se tuvo que enfrentar durante su construcción a un buen número de contratiempos que elevaron a 750 millones de euros el coste, 90 más de lo previsto. La seguridad, la gestión técnica y el mantenimiento fueron los aspectos que más valoró la delegación vizcaína en su visita al centro de control de la infraestructura, de peaje, que soporta el paso de 21.000 vehículos al día.

La información recabada en Holanda será de utilidad para acabar de dibujar el doble túnel bajo la ría. Un estudio que la Diputación adjudicó en julio a la ingeniería Sener para encajar el subfluvial de Lamiako, que previsiblemente estará listo para el próximo verano. Los técnicos deberán realizar una cartografía geológica y geotécnica de la zona, con el fin de conocer el terreno y planificar los sondeos. El siguiente paso será elegir el trazado, diseñar los túneles, «valorar los riesgos y minimizarlos» para proponer el método constructivo.

El informe permitirá realizar una valoración económica más precisa del proyecto, cifrada inicialmente en 380 millones de euros, y afinar en la estimación de los tráficos que absorberá el subfluvial, que han sido calculados en unos 53.000 diarios de cara al año 2031.

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