Los nuevos vehículos de la limpieza de Bilbao, más silenciosos y seguros

El concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, ante una de las nuevas unidades. /MAIKA SALGUERO
El concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, ante una de las nuevas unidades. / MAIKA SALGUERO

Uno de cada cuatro es eléctrico y todos incorporan cámaras de seguridad y señales acústicas

XABIER GARMENDIA

Más sostenibles, más silenciosos y, sobre todo, más seguros. El servicio de limpieza de Bilbao ha renovado el 80% de su flota para mejorar de forma significativa la eficiencia en la recogida y el traslado de residuos. En total, se ha destinado una inversión de 24 millones de euros para que salgan a la calle 201 nuevos vehículos -entre los que se incluyen las barredoras presentadas en marzo- que permitirán reducir el consumo de agua y el ruido de las máquinas, algo especialmente molesto cuando realizan sus labores a horas intempestivas. Además, uno de cada cuatro de ellos ya es eléctrico, lo que contribuye a disminuir las emisiones contaminantes.

La renovación de la inmensa mayoría de vehículos era uno de los compromisos que se establecieron en la adjudicación de la nueva contrata el pasado mes de octubre. La anterior había durado diez años y muchas unidades presentaban evidentes signos de deterioro. «Los ciudadanos hacen una valoración altísima del servicio de limpieza y por eso debíamos hacer un gran esfuerzo en cuanto a organización, medios humanos y materiales», destacó este viernes el concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, en el que fue su último acto oficial como edil antes de su despedida el próximo lunes en un pleno extraordinario del Ayuntamiento.

Ayer se presentaron 140 de los nuevos vehículos, pertenecientes a 16 tipos; mayoritariamente, furgones, motocarros y camiones. Todos ellos incorporan cámaras de seguridad y señales acústicas para tratar de evitar accidentes como el atropello mortal que se produjo en enero de 2017 en Deusto. El camión de recogida más grande, de hecho, lleva hasta cinco cámaras para vigilar todo su perímetro en los apenas 35 segundos que tarda en vaciar cada contenedor. «Ahora excedemos por mucho lo que nos exige la normativa, y la formación y sensibilidad del personal se ha incrementado mucho», ha subrayado Barkala, quien, en todo caso, ha negado el riesgo cero: «¿Esto quiere decir que nunca más pueda ocurrir un accidente? No, ni aquí ni en ninguna parte».

Entre los nuevos vehículos se incluyen varias unidades recolectoras híbridas, mucho más pequeñas que los camiones y con nulas emisiones de gases y sonido. Esos aspectos permitirán su utilización en zonas peatonales como el Casco Viejo, donde se despedirán de los grandes y ruidosos camiones. En otras zonas concurridas de la ciudad, además, se utilizarán aspiradoras autopropulsadas para retirar la suciedad. Son equipos mucho más eficientes que la recogida típica en carrito y producen menos impacto que las clásicas barredoras.

Bilbogarbis móviles

En cuanto a los contenedores para la recogida de residuos, destaca la reformulación de los Bilbogarbis móviles. Hasta ahora el servicio se prestaba solamente en furgones que se desplazaban por la villa. Esos vehículos se renuevan, pero, además, se incorporan dos plataformas-remolque que se situarán a primera hora de la mañana en hasta 54 puntos de la capital vizcaína y que se retirarán al final de la jornada. En ellas se podrán tirar móviles y cargadores, pilas, cartuchos de impresora, bombillas, discos, radiografías, pinturas y aerosoles.

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