Ya no se ve la Basílica de Begoña desde el Casco Viejo

Antes y después. Begoña ya no se ve desde la Hucha de los Txikiteros /EC
Antes y después. Begoña ya no se ve desde la Hucha de los Txikiteros / EC

La colocación de un toldo en un edificio anula una imagen icónica de la ciudad al hacer imposible la visión del templo

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

La colocación de un cartel publicitario en un edificio de la calle Perro ha anulado por completo la visión de la Basílica de Begoña desde el único punto del Casco Viejo en que esto es factible, en la esquina de Pelota con Santamaría. La instalación del toldo en un inmueble particular que acomete distintas obras de reforma hace imposible la visión y ha provocado la desaparición de una imagen icónica en una de las zonas más visitadas por los turistas que recalan en Bilbao.

De hecho, el ocultamiento de la basílica ha puesto en evidencia a numerosos guías locales que conducen habitualmente a los grupos de turistas hasta la Hucha de los Txikiteros para mostrarles esta imagen tan singular como explicarles también el significado de la cultura del txikiteo e invitarles a hacer su aportación a la misma.

Este hecho provocó ayer una riada de comentarios en las calles del Casco. Las caras de asombro y extrañeza se repetían entre los transeúntes que pasan a diario por el lugar y suelen echar una mirada hacia la 'Amatxu'. «Llevé ayer a unas amigas de Cartagena para decirles 'os voy a enseñar la basílica porque desde aquí se ve... Pero, efectivamente, ya no se veía nada», lamentó Marino Montero, uno de los personajes más populares de la capital vizcaína. «Por tratarse del único punto señalizado y formar parte de una de las imágenes más emblemáticas del Casco, se tendría que tener más cuidado para evitar este tipo de asuntos».

Este lugar posee una enorme carga simbólica, ya que debajo de la Hucha de los Txikiteros se encuentra la única estrella estampada en el pavimento bilbaíno. Curiosamente, en las preguntas realizadas por este periódico en las pasadas elecciones municipales a los aspirantes a la Alcaldía de Bilbao, Juan Mari Aburto no solo la acertó sino que fue más lejos. «Está entre las calles Pelota y Santa María y es el único espacio desde donde se ve la Virgen de Begoña y donde los txikiteros cantan el 11 de octubre», respondió el alcalde en funciones.