El Ayuntamiento de Bilbao vuelve a ordenar el cierre de la discoteca Moma

Varios jóvenes entran en la discoteca Moma./Luis Ángel Gómez
Varios jóvenes entran en la discoteca Moma. / Luis Ángel Gómez

La polémica sala contacta con otros locales para desviarles sus clientes y evitar la pérdida de ingresos

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Guerra total en el mundo de la noche vizcaína. El Ayuntamiento de Bilbao ha adelantado la ejecución de una sanción por espacio de tres meses impuesta a la discoteca Moma y ha vuelto a ordenar el cierre de la sala de fiestas de Rodríguez Arias por infringir la normativa medioambiental. La multa contempla la clausura del local desde el pasado lunes hasta el próximo 13 de abril. La resolución municipal establece que la sanción se debe llevar a efecto por una infracción cometida el 27 de agosto del año pasado. El acuerdo justifica «la ejecutividad inmediata de la sanción» y subraya que el cambio de titularidad en la explotación del negocio no es impedimento para ejecutarla. El Consistorio insiste en que adoptará las medidas que sean «procedentes» para su total ejecución, incluido el desalojo, si no se procede al cese de la actividad.

Ante la decisión municipal, los propietarios de la polémica discoteca han reaccionado de inmediato: han recurrido de nuevo la decisión ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Bilbao y han contactado con otras discotecas de la ciudad para desviarles sus clientes y evitar así la pérdida de ingresos económicos. Los últimos movimientos revelan las consecuencias de la suspensión cautelar decretada por el juez Emilio Lamo de Espinosa por espacio de un año. Esta sanción formaba parte de un capítulo de cuatro expedientes acumulados por la sala por exceder en todos los casos el nivel máximo de ruidos. Ante la anulación del primer expediente, que acarreaba una suspensión de seis meses, el equipo de Gobierno, formado por el PNV y el PSE, contraatacó el pasado miércoles con el adelantamiento de otra multa, en este caso por espacio de 90 días.

La «ejecutividad» de la nueva sanción, reconocen los abogados de los empresarios de Moma, comenzó a las 00.00 horas del pasado lunes y sustituía al cumplimiento del cierre por un periodo de medio año. El juez anuló esta medida al entender que podía conducir «a la ruina» de los propietarios de un local que factura todas las semanas de media más de 32.000 euros, además de cuestionar las mediciones de decibelios realizadas por los técnicos municipales.

«Nos vemos pronto»

A través de las redes sociales, la sala Moma lamentó anteayer que el Ayuntamiento de Bilbao «vuelve a la carga al ordenar otro cierre. Nos encontramos a la espera de lo que resuelva el juzgado en los próximos días. Hasta que esto ocurra, la sala deberá mantener cerradas sus puertas, por lo que os pedimos disculpas». Los dueños arremeten contra el Ayuntamiento: «Está reaccionando de forma contundente y desproporcionada ante la presión ejercida por la asociación de vecinos y el hotel con un ojo puesto en las próximas elecciones municipales». Los empresarios muestran su confianza en que los tribunales atiendan sus reclamaciones, al tiempo que manifiestan su deseo de seguir ofreciendo a los clientes «la diversión que os merecéis». Moma no tiene dudas y concluye el anuncio con un desafiante: «Nos vemos pronto».