Arrestan a un panadero de Sopela por el asesinato en enero de un hombre en Bakio

Establecimiento que fue regentado por uno de los detenidos. /L. Calabor
Establecimiento que fue regentado por uno de los detenidos. / L. Calabor

La Ertzaintza también ha detenido, en colaboración con la Policía Nacional, a un segundo sospechoso en Madrid. Ambos estaban con la víctima en Bizkaia cuando esta desapareció

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

La Ertzaintza ha detenido a dos hombres por su presunta relación con el asesinato el pasado mes de enero de un ciudadano colombiano, cuyo cadáver fue arrojado a un acantilado en Bakio. Los arrestos, en colaboración con la Policía Nacional, se practicaron ayer por la mañana en Sopela, donde reside uno de los implicados, y en Madrid. El Departamento de Seguridad rehusó confirmar esta información alegando que sobre el caso pesa el secreto de sumario.

Uno de los arrestados es muy conocido en la localidad vizcaína, donde ha regentado una panadería. El otro tiene origen colombiano, como la víctima. Ambos estuvieron con E.O. G.F., de 51 años, los días en que estuvo de viaje por Bizkaia, cuando la Policía autonómica sospecha que se produjo el crimen. No ha trascendido el grado de participación de cada uno de ellos en el caso.

E.O.G.F. vivía con su pareja en Barcelona y tenía antecedentes por narcotráfico, por lo que siempre se ha barajado como principal hipótesis el ajuste de cuentas por un asunto relacionado con drogas. Su compañera sentimental presentó una denuncia por desaparición ante los Mossos d'Escuadra. Según su testimonio, su compañero, había marchado de viaje hacia Madrid y después tenía previsto desplazarse al norte, concretamente a Bilbao. Pero no sabía nada de él ni contestaba al teléfono, lo que le extrañaba. Al parecer, el fallecido se había citado con alguien en la capital vizcaína y permaneció en el territorio varios días, alguno de los cuales estuvo en Sopela.

Un mes sin noticias

Ante las sospechas que recaían sobre estos dos individuos y por el riesgo de fuga, la Ertzaintza bajo la instrucción de un juez de Gernika, optó ayer por proceder a ambas detenciones. Sospechan que E.O.G.F. fue asesinado de tres puñaladas, dos de ellas en el pecho y otra en la espalda, probablemente el 28 de enero, último día en que se comunicó con su pareja. Posteriormente, el cuerpo habría sido trasladado hasta Bakio en un coche y lanzado por un acantilado de unos 30 metros de altura entre esta localidad y Armintza, donde fue localizado el 1 de marzo, un mes después.

Dos ciclistas que se encontraban de ruta por la zona pararon para descansar en el mirador y observaron desde lo alto algo parecido al cuerpo de un hombre en el fondo del barranco, por lo que avisaron al 112. El cadáver tuvo que ser rescatado por un helicóptero de la Ertzaintza. Se encontraba en avanzado estado de descomposición, ya que llevaba cerca de un mes a la intemperie. Junto al cuerpo apareció su documentación, dinero y también una tarjeta de transporte público. La autopsia confirmó después los signos de violencia y que la etiología era homicida.

La Ertzaintza inició entonces una investigación para esclarecer el crimen e identificar al o los presuntos autores. Varios agentes de la Policía autonómica se desplazaron hasta Barcelona, donde tomaron declaración, también en compañía de agentes de la Policía Nacional, a la novia del fallecido. En paralelo solicitaron los tránsitos de llamadas del teléfono móvil de la víctima y de los acompañantes. Llegaron entonces a la conclusión de que las personas que estuvieron aquellos días con él durante su estancia en Bizkaia tenían que saber algo de lo que le había ocurrido.

Uno de los arrestados regentaba una panadería en Sopela, que cerró en abril en un procedimiento de desahucio por deudas. Vecinos de esta localidad vizcaína mostraban ayer su sorpresa al conocer la noticia. La detención se practicó a primera hora de la mañana en su domicilio. Al mismo tiempo fue detenido en Getafe su supuesto cómplice, que se alojaba en una habitación alquilada.

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