Detenidos en Bizkaia dos traficantes tras enviarse tres kilos de hachís por mensajero

Detenidos en Bizkaia dos traficantes tras enviarse tres kilos de hachís por mensajero

La Ertzaintza fue alertada por la propia empresa de distribución ante el «fuerte olor» que desprendía un paquete

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Con esto del auge de las compras 'online' y la paquetería se pensaron que nadie se iba a percatar de que un paquete iba bien cargado de drogas así que, ni cortos ni perezosos, hicieron el envío por mensajero. Pero no tuvieron en cuenta que el tufo de los tres kilos de hachís acabaría delatándolos. La Ertzaintza detuvo la pasada semana a estos dos traficantes, de 48 y 53 años, el emisor residente en Muskiz y el receptor, en Santurtzi.

El operativo se puso en marcha el jueves cuando, según confirmó el Departamento vasco de Seguridad, el propio responsable de una empresa de mensajería alertaba a la Ertzaintza de que habían recibido un bulto sospechoso. De grandes dimensiones y, sobre todo, que desprendía un «fuerte olor» que los trabajadores del propio almacén consideraban que podía ser hachís. Por eso habían decidido paralizar su envío a su destinatario final en un domicilio de Santurtzi.

El aviso sorprendió a los agentes que acudieron a la compañía y que, tras comprobar que efectivamente todo parecía indicar que el paquete portaba alguna sustancia estupefaciente, decidieron que quizá lo mejor era dejar que los acontecimientos siguiesen su camino para resolver el caso. Así, y vestidos de paisano, los miembros de una patrulla de la comisaría de Muskiz acudieron junto al repartidor a la vivienda señalada.

Partido en dosis para vender

Una vez allí, corroboraron que el destinatario esperaba el envío y se disponía a recogerlo. Fue entonces cuando le comunicaron su condición de ertzainas e incautaron la caja. Al abrirla, hallaron en su interior numerosos envoltorios de plástico que contenían «una sustancia prensada marrón». Según fuentes de la Policía autonómica, les sorprendió tanto la cantidad enviada, «más de tres kilos», como que se hubiesen permitido incluso haberla dividido en dosis preparadas ya para su venta, por lo que detuvieron al receptor acusado de un delito de tráfico de drogas.

Pero la cosa no se quedó aquí, ya que el envío era tan normal que incluía el nombre y la dirección del emisor. Así que los agentes lo tuvieron bastante fácil y al día siguiente procedían a arrestar en Muskiz también al individuo que «supuestamente» había remitido el cargamento. Tras finalizar las diligencias pertinentes, ambos fueron puestos a disposición judicial.