La apuñalada de Santurtzi denunció hace un año a su agresor por otro episodio de violencia de género

La mujer herida es asistida por efectivos de emergencias./Luis Calabor
La mujer herida es asistida por efectivos de emergencias. / Luis Calabor

El joven, de 24 años, agredió este lunes en una vivienda a su pareja, una mujer de 51 años, y al hijo de ésta, de 28

SERGIO LLAMAS

La Ertzaintza detuvo este lunes a un joven de 24 años acusado de asestar varias puñaladas a una mujer, de 51, y al hijo de ésta, de 28, con los que vivía desde hacía varios años en un piso del Grupo Nafarroa, en el barrio santurtziarra de Mamariga. El arrestado, de origen camerunés y que ha ingresado en prisión este martes, tenía antecedentes, ya que la Ertzaintza había abierto diligencias previamente por un caso de violencia de género en el que se vieron involucrados él y la mujer víctima de la agresión, con la que al parecer mantenía una relación sentimental. La última intervención policial por esta causa se produjo hace un año.

Tanto la madre como su hijo permanecían ayer ingresados en el servicio de Anestesia Reanimación del Hospital de Cruces. El pronostico de ambos es reservado. Hacia las diez de la mañana, la Policía vasca recibió el aviso de la agresión con arma blanca, realizado a través de una aplicación para teléfonos móviles. Los hechos se registraron en la vivienda que compartía el presunto agresor con las víctimas, y que muestra un cartel de 'Se vende' en una de las ventanas. La mujer pudo ser evacuada por la estrecha escalera del portal, en cuyo rellano del último piso eran visibles algunas manchas de sangre, mientras que para trasladar al joven, con nueve puñaladas concentradas mayoritariamente en el tórax, fue necesario movilizar a los bomberos. Estos le sacaron en camilla por la ventana de un cuarto piso, utilizando una escala articulada. «Por el tipo de herida se ha considerado más factible sacarle en una posición neutra. Cuando hemos llegado los médicos ya le habían tratado. Estaba consciente, aunque parecía un poco en shock, y nos decía que tenía frío», relató el cabo de los bomberos de Urioste, Joseba Etxaburu.

El suceso conmocionó a los vecinos de este barrio de Santurtzi, donde la mujer es conocida por haber regentado una peluquería hasta hace algunos años. Además del hijo que vive con ella, tiene también otra hija. Ayer, una residente del mismo bloque reconoció que no era la primera vez que la Ertzaintza acudía al edificio. «No les he oído discutir nunca, pero la policía ha venido varias veces por problemas de convivencia. La última vez no hace mucho», aseguraba la mujer, que ponía en tela de juicio que continuaran con la relación de pareja. «Antes se les veía más juntos», añadió.

Concentración frente al Ayuntamiento de Santurtzi para condenar los hechos.
Concentración frente al Ayuntamiento de Santurtzi para condenar los hechos. / Luis Calabor

Varias peleas y riñas

La relación entre el detenido y el joven herido también era difícil, según afirmaron los vecinos. «Han debido de tener alguna peleilla», contaba una mujer que vive desde hace 23 años en el barrio. Muchos más lleva Raquel, que había visitado la vivienda junto a un familiar interesado en comprarla. A su juicio, apenas había relación entre el hijo y el detenido, al que describió como «un machaca» por sus abultados músculos. «Tiene el trato agradable. Es muy educado», explicaba. Lo mismo suscribía Loli, otra vecina. Ambas precisaban que habían llegado a escuchar desde la calle las discusiones de la pareja: «No dio detalles, pero sí dijo que habían reñido y que se habían arreado».

Por la tarde se celebró una concentración silenciosa de cinco minutos frente al Ayuntamiento de Santurtzi para condenar los hechos.

 

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