La ría aparece teñida de verde por el G-7

Estado del cauce del Nervión, completamente verde. /E. C.
Estado del cauce del Nervión, completamente verde. / E. C.

Se trata de un acto de protesta por parte de un grupo de colectivos opositores a la cumbre que se celebra estos días en Biarritz

EL CORREO

La ría de Bilbao muestra esta mañana una imagen inusual. Desde varios puntos de la villa se puede ver el cauce del Nervión de color verde fosforito. A pesar de que portavoces municipales desconocen a qué se debe este acto, en redes sociales se ha reivindicado esta acción como una protesta contra la reunión del G-7 en Biarritz.

Precisamente, esta mañana ha tenido lugar una concentración contra el evento ante las escalinatas del Ayuntamiento bajo el lema 'Toxikoak kontuz. G-7 ez hemen, ez inon! (Cuidado con los tóxicos. No al G7 aquí ni en ningún sitio)'. En su intervención, han dicho que es «una vergüenza que las personas que dirigen este mundo se reúnan plácidamente para defender sus intereses, que hacen que miles de personas diariamente mueran de hambre, donde las guerras forman parte de su negocio, donde nos engañan diciéndonos que en el heteropatriarcado podemos encontrar la igualdad, donde el poder económico es lo único que les importa pasando por encima de todo».

Y con su protesta, buscan advertir de que «los tóxicos no sólo están en Biarritz, sino también aquí», ya que, a su entender, las instituciones vascas también son «cómplices» de sus políticas y «subvencionan fábricas de armas» o invierten en «obras sin sentido» como el tren de alta velocidad o la Supesur mientras «se genera pobreza».

Vertido inocuo

Lo que parece que está claro es que el vertido no es en absoluto contaminante. El Consistorio insiste en que lo que se ha tirado al agua es un colorante que no provocaría ningún daño a la flora y la faunA del cauce del río. Los propios colectivos que han reivindicado el «acto de desobediencia» han subrayado que es fluoresceina sódica, un componente que se usa en el examen de los vasos sanguíneos del ojo y en ciertas técnicas odontológicas.

No es la primera vez que esto ocurre. En 2010, el Nervión también se volvió verde fluorescente. Entonces, un colectivo contrario al TAV reivindicó la acción, que afectó a otros ríos vascos y a 18 localidades vascas, la mayoría vizcaínas.

Los sabotajes se produjeron, además de en el Botxo, en Durango, Galdakao, Getxo, Lemoa, Amorebieta, Ugao, Zeberio, Abadiño, Arrigorriaga y Basauri. En Guipúzcoa, afectó a los ríos que pasan por Tolosa, Oiartzun, Azkoitia, Oñati, Zestoa y Aranzazu, mientras que en Álava se detectó un único vertido en Vitoria.

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