Aburto y Gil preparan su primer encuentro para diseñar el Ejecutivo de Bilbao

Juan Mari Aburto y Alfonso Gil, socios de Ejecutivo en los últimos cuatro años./EL CORREO
Juan Mari Aburto y Alfonso Gil, socios de Ejecutivo en los últimos cuatro años. / EL CORREO

El plan es que esta semana se reúnan con los líderes vizcaínos del PNV y el PSE, Itxaso Atutxa y Mikel Torres

L. LÓPEZBILBAO.

Esta misma semana se comenzarán a sentar las bases del futuro Gobierno municipal de Bilbao. Al menos, ese es el escenario que barajan distintas fuentes de PNV y PSE, las dos formaciones que comparten protagonismo. El plan es que en los próximos días se sienten alrededor de una mesa Juan Mari Aburto y Alfonso Gil, socios de Ejecutivo en los últimos cuatro años, con los líderes territoriales de sus formaciones, Itxaso Atutxa y Mikel Torres, respectivamente.

Como suele ocurrir, el hecho de que el futuro Ejecutivo local dependa de entendimientos globales entre nacionalistas y socialistas conlleva que el proceso se desarrolle de forma descendente. Es decir, hoy mismo se reunirán los líderes de ambas formaciones en Euskadi, Andoni Ortuzar e Idoia Mendia, para sentar las bases del acuerdo. La idea sería dar estabilidad a las instituciones (ayuntamiento y diputaciones) en las que ambos partidos sumen mayoría.

El siguiente paso será a nivel territorial, y luego se bajará al terreno municipal. En el caso de Bilbao, en principio, no debería haber demasiado problema para que Aburto y Gil reeditasen el pacto del último mandato. Aunque hay cosas que pulir. Primero, compartir una hoja de ruta para la ciudad; algo que, a priori, y tras un mandato gobernando codo con codo, se antoja relativamente sencillo. Si acaso, habrá que ver qué encaje tienen en el plan de gobierno ciertos proyectos defendidos por cada formación en sus respectivos programas electorales.

Dos ganadores

En segundo lugar, y previsiblemente esto será lo peliagudo, habrá que decidir cómo participa cada partido en el Ejecutivo municipal. En los últimos cuatro años el PNV dirigió 12 concejalías, y los socialistas, 3. De cara al próximo mandato aún está por ver cuántas áreas van a conformar el Gobierno, y cómo se van a repartir. Se trata de un asunto espinoso porque, tras haber mejorado ambas formaciones sus resultados, ambas consideran que deben aumentar su protagonismo en el Ejecutivo local.