Aburto cobrará este año 104.000 euros brutos

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, durante el pleno extraordinario de este martes. /JORDI ALEMANY
El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, durante el pleno extraordinario de este martes. / JORDI ALEMANY

95.001,84 euros corresponden a su sueldo como alcalde de Bilbao y otros 9.472,32 por sus trienios. EH Bildu y Elkarrekin Podemos se han opuesto a estos emolumentos y el PP se ha abstenido

XABIER GARMENDIA

Ya es todo un clásico. No hay mandato municipal que no se abra sin tratar una cuestión espinosa que siempre genera discrepancias: el sueldo de los políticos. Y en su primer pleno tras la constitución oficial, el Ayuntamiento de Bilbao no ha sido una excepción. Que tienen un salario conforme a su responsabilidad, que cobran mucho, que en otros sitios ganan más, que el dinero les aleja de la ciudadanía... Se ha oído casi de todo, pero al final todo ha acabado igual que siempre. Con la abstención del PP y los votos en contra de EH Bildu y Elkarrekin Podemos, el Consistorio ha aprobado mantener las retribuciones contempladas en el actual presupuesto. Es decir, Juan Mari Aburto cobrará 95.001,84 euros brutos en 2019, si bien recibirá otros 9.472,32 por sus trienios como funcionario.

El desarrollo del primer pleno ha recordado bastante al del anterior mandato, si bien este ni siquiera ha llegado a la hora de duración, la mitad que entonces. Como en aquella ocasión, los grupos de izquierdas en la oposición han presentado enmiendas para reducir la masa salarial de los 29 representantes de la Corporación, pero la mayoría absoluta de PNV y PSE ha vuelto a desestimarlas. Por tanto, los tres tenientes de alcalde –Gotzone Sagardui, Alfonso Gil y Nekane Alonso– y los coordinadores percibirán 86.562 euros; los concejales delegados y los portavoces liberados, 73.540,08; y el resto, un porcentaje de esta última cifra según el grado de su dedicación al cargo.

Como era de esperar, ha habido debate. La más dura en esta cuestión ha sido Jone Goirizelaia, portavoz de EH Bildu que ha renunciado a tener dedicación exclusiva para poder seguir ejerciendo la abogacía. En su opinión, la asignación de salarios es «excesivamente elevada» porque, por ejemplo, el alcalde «cobrará nueve veces más que un vecino medio de El Peñascal». El grupo abertzale ha propuesto una reducción del 10% en el sueldo de todos los corporativos frente al incremento del 2,25% que se aprobó en los presupuestos para este año. Desde el equipo de Gobierno, la concejala de Gobernanza y Proyectos Estratégicos, Gotzone Sagardui, le ha afeado su «intento de confundir e incluso mentir a la ciudadanía» porque la subida se aplicó a toda la plantilla municipal.

La otra propuesta de la oposición ha sido la de Elkarrekin Podemos, que quería limitar los sueldos al equivalente a tres veces el Salario Mínimo Interprofesional; es decir, un máximo de 2.700 euros al mes, lo que se traduce en 37.800 al año. La portavoz del grupo, Ana Viñals, considera que la «diferencia abismal» entre los representantes y la ciudadanía provoca «que se pierda la perspectiva». «Hay que ajustarse a la realidad, no queremos la profesionalización de la política», ha reivindicado. Ante las críticas, incluso el propio Aburto ha querido salir al paso para pedir «respeto» a la gestión pública. «Se pierde el respeto trayendo aquí este debate. No se deben sembrar dudas porque la política es una vocación de servicio», ha zanjado.