Aburto baila el aurresku de honor a la Amatxu en una romería abarrotada

El alcalde en plena ejecución del baile tradicional, de la mano de un dantzari de Beti jai Alai. / Fernando Gómez

El alcalde ha asistido a la misa mayor, en la que el obispo, Mario Iceta, ha recordado «a las personas necesitadas» y «a los inmigrantes que debemos acoger»

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

«Aunque estoy nervioso, este año también quiero bailar el aurresku como acto de homenaje al pueblo», ha dicho Juan Mari Aburto. El alcalde de Bilbao se dirigía así, ante un público numeroso y expectante, al dantzari de Beti Jai Alai que presentaba la actuación de su grupo en el que es uno de los actos tradicionales de la Romería de Begoña del 15 de agosto.

De traje y con zapatos –probablemente la indumentaria y el calzado menos cómodo para bailar–, y de la mano de otro dantzari, Aburto ha bailado con soltura, sin dejar de sonreír en todo momento a los cientos de espectadores, buena parte de los cuales había cogido sitio desde varias horas antes para no perderse este momento y que, a juzgar por los aplausos, han aprobado de buen grado la su actuación.

Antes, Aburto había asistido con los miembros de la corporación municipal –a excepción de los representantes de EH Bildu y Elkarrekin Podemos–, a la misa mayor presidida por el obispo, Mario Iceta, en la basílica de Begoña con motivo de la festividad de la Asunción de la Virgen. En la ceremonia, que se ha celebrado en un templo abarrotado, Iceta ha tenido un recuerdo especial durante la homilía para «quienes lo pasan mal, quienes no llegan a fin de mes y las personas necesitadas de nuestra Diócesis», y también «para los inmigrantes a los que debemos acoger».

Tras la ceremonia, a la salida de la basílica y antes de cantar el 'Gernikako Arbola' delante de un retoño del árbol original, Aburto ha comentado «que hoy es un día especial, un día de tradición y de la gente». El alcalde ha señalado que, desde la tarde de ayer, «miles de personas han venido por los diversos caminos de Bizkaia a la basílica de Begoña, cada uno con sus sentimientos». También ha querido acordarse, al igual que el obispo, «de quienes peor lo pasan». Después se ha referido a la Aste Nagusia: «Quiero que las protagonistas sean las fiestas. Simplemente eso, las fiestas. Que se celebren sin agresiones, que sean unas fiestas en las que la Aste Nagusia sea sinónimo de respeto, integración, participación y diversidad». Por último, ha tenido un recuerdo cariñoso «hacia nuestras chicas del Athletic que ayer nos trajeron el primer trofeo de la temporada».