Aburto y Ábalos firman un protocolo que «garantiza» soterrar los trenes en Zorroza

Juan Mari Aburto, José Luis Ábalos e Isabel Pardo, antes de firmar el acuerdo sobre Zorroza. /SERGIO GARCÍA
Juan Mari Aburto, José Luis Ábalos e Isabel Pardo, antes de firmar el acuerdo sobre Zorroza. / SERGIO GARCÍA

El compromiso alcanzado despeja el camino para que antes del 30 de junio el proyecto eche a rodar y se mantenga, «esté quien esté en el Gobierno»

Sergio García
SERGIO GARCÍA

«Un acuerdo firme, sólido y de compromiso, sin marcha atrás». Así de taxativo se mostraba ayer Juan Mari Aburto al término de la reunión que mantuvo con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Era la imagen más esperada y tardó una hora y 45 minutos en materializarse, la de ambos firmando el protocolo de intenciones que «garantiza» el soterramiento de los trenes al paso por Zorroza y la construcción de una estación a 300 metros de la actual. Un compromiso, dicen quienes lo han suscrito, que permitirá que el proyecto, valorado inicialmente en 70 millones de euros, empiece a quemar etapas antes del 30 de junio, cuando se plasmen finalmente las asignaciones presupuestarias. Ambas administraciones han acordado financiarlo al 50%, así que ahora habrá que pasar de las palabras a los hechos y consignar esas partidas.

Según Aburto, el documento -firmado también por la presidenta de Adif, Isabel Pardo- «compromete a dos administraciones, esté quien esté al frente de ellas. No es algo que hayamos firmado solo PSOE y PNV», se felicitaba el alcalde a la salida del ministerio, en un intento de desterrar los recelos que despierta entre los vecinos de Zorroza un plan sometido hasta ahora a los vaivenes electorales y alejando así el fantasma de que futuros cambios de gobierno conviertan la firma de ayer en papel mojado como ha ocurrido tantas veces.

El anuncio de Ábalos hace semana y media en Bilbao permitía avanzar que el Ejecutivo estaba dispuesto, por fin, a abordar un proyecto que, como Aburto recordaba ayer desde estas páginas, no ha dejado desde hace años de generar frustración en el barrio. Ayer se supo que la licitación del estudio informativo tendrá de fecha límite el 30 de marzo, trámite fundamental para conocer las necesidades de la obra y entrar en materia. La necesidad de llegar a un acuerdo se impuso a cualquier otra consideración y los firmantes -socios presupuestarios en el Gobierno, lo que siempre ayuda- pudieron dar la noticia con que Zorroza lleva años soñando y que ahora sólo espera ver cumplida.

Al término de la reunión, Aburto dijo sentirse «contento y muy satisfecho» por el resultado, al que no dudó en referirse como «un acuerdo que garantiza el soterramiento de las vías» tras años de demandas vecinales. Veía así cumplido su objetivo de regresar de Madrid con un protocolo de colaboración firmado que recoja los compromisos mutuos y que incluya además fechas, plazos y anualidades presupuestarias de ejecución del proyecto.

La noticia no tardó en extenderse por Zorroza, donde apenas 24 horas antes los vecinos se habían manifestado en demanda de soluciones. 21 fallecidos por arrollamientos, los dos últimos en diciembre de 2016, dan fe de esta pesadilla en un barrio donde más de un centenar de convoyes ferroviarios cruzan al día por sus pasos a nivel, y eso sin contar los mercancías: los trenes a Santander, los de León, los cercanías... Ayer, después de tanto tira y afloja, algunos se permitían la satisfacción de imaginar un final feliz a sus reivindicaciones.