Los abandonos de mascotas llevan a la perrera al colapso

Los abandonos de mascotas llevan a la perrera al colapso

El Ayuntamiento de Bilbao se ha visto obligado a pedir a la Policía Municipal que frene las incautaciones de perros y gatos

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

El centro municipal de Control Animal de Artxanda ha colgado el cartel de lleno. Por este motivo, desde el área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao han pedido a sus colegas de Seguridad Ciudadana que la Policía Municipal no requise más perros que tengan dueño, según confirmó ayer una portavoz oficial.

Todos los chelines y zonas de ocupación de la perrera están saturados de animales, por lo que algunos han tenido que ser introducidos en transportines. Ante la imposibilidad de gestionar la entrada de nuevas mascotas por el colapso, los responsables municipales del servicio se han dirigido a la Guardia urbana para que no den la orden de traslado hasta Artxanda de más canes o gatos con dueño.

Hasta que el centro se descongestione, han «pedido el favor» de que los policías municipales no se incauten de ningún animal en la vía pública cuando éste tenga propietario y no lleve encima la licencia, según confirman desde el Departamento de Salud y Consumo del Ayuntamiento. En estos casos, el dueño tendrá que presentar la licencia cuanto antes en el lugar donde se le indique o se arriesgará a ser sancionado.

El centro de control animal de Artxanda ya no puede alojar a más mascotas

Razas peligrosas

Los agentes suelen controlar especialmente a los canes de razas peligrosas con los que se cruzan en la vía pública o en los parques por las situaciones de riesgo que pueden protagonizar, como mordeduras y otros ataques, especialmente cuando andan sueltos. Si el amo no puede acreditar la propiedad del animal, éste suele ser conducido de forma temporal hasta la perrera de Artxanda para evitar que pueda seguir en la calle suponiendo un peligro para los demás ciudadanos. De los 26.000 perros registrados en la capital vizcaína, 1.158 están considerados potencialmente peligrosos.

Salud y Consumo insiste en que «se va a seguir recogiendo» a los canes abandonados o sin chip

Pese al estado de saturación que registran las instalaciones, desde el área de Salud y Consumo advierten, no obstante, de que la perrera de Artxanda «está funcionando con absoluta normalidad» e insisten en que «se va a seguir recogiendo de la calle a los perros abandonados, que se hayan perdido de sus propietarios o que no tengan el chip obligatorio».

El centro de control animal dispone de 55 habitáculos para alojar perros y un espacio con capacidad para unos 80 gatos. En él trabajan dos veterinarias municipales, además de un tercer profesional que se encarga de realizar operaciones y esterilizaciones. Según los últimos datos publicados, al año se pueden recoger unas 800 mascotas, 500 de ellas son perros y alrededor de 300, gatos.

Las asociaciones protectoras lamentan la cantidad de abandonos de mascotas, especialmente en épocas como el verano, por lo que recuerdan a los ciudadanos que, antes de adquirir un animal, tengan en cuenta que se trata de un ser vivo al que hay que alimentar y sacar a pasear, lo que supone una serie de obligaciones.