6.792 niños reciben ayuda en Bizkaia del Banco de Alimentos, 800 más que hace un año

6.792 niños reciben ayuda en Bizkaia del Banco de Alimentos, 800 más que hace un año

La asociación alerta de que es una tendencia «al alza» y advierte de la «desigualdad creciente entre los estratos de la población»

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Creado hace casi un cuarto de siglo, en 1995, el Banco de Alimentos de Bizkaia (BAB) sigue llenando la despensa de las familias más desfavorecidas en la provincia, a las que se les hace sumamente complicado llevar a cabo una alimentación básica. En total, el pasado año esta entidad atendió a 29.106 personas, lo que supone un 5% menos que en 2017. Este descenso se debe a una pequeña «recuperación de la situación económica», y también a la mejora del control «y el rigor en la verificación de los datos necesarios para obtener estas ayudas», como explicó ayer su presidente, Miguel Ángel Fernandino. «Esto ha truncado la tendencia de años anteriores, que era exponencialmente creciente, iniciándose un leve descenso».

Un balance de actividades en los que destaca otro dato, pero en este caso no tan halagüeño. Y es que pese a que se ha reducido el número de necesitados, los niños atendidos por el Banco de Alimentos han sumado en los doce meses de 2018 casi 800 más (785), elevándose hasta los 6.792. Un incremento que continúa «al alza». «Es un fenómeno que se está dando, lo que refleja una desigualdad creciente entre los estratos de la población», afirmó Fernandino. Menores que reciben en su mayoría desayunos para suplir las carencias de alimentación que existen en sus hogares.

Y hablando de cantidad, todas las acciones y recogidas llevadas a cabo el pasado año lograron reunir y repartir 3.987 toneladas, lo que supuso casi 140 kilos recibidos por persona. «Aunque resulte repetitivo hay que poner de manifiesto el comportamiento solidario de la sociedad de Bizkaia», destacó. Todo lo que consiguen almacenar llega, en su mayoría, a raíz de colectas, de donaciones de Mercabilbao, de cooperativas agrícolas y de excedentes de tiendas y supermercados.

Productos congelados

Lo que más repartieron entre las familias fueron lácteos, fruta fresca, legumbres y frutos secos, pasta y arroz, verduras en conserva y frescas, por ese orden. Como novedad, el pasado año introdujeron en su lista de productos los congelados. «Empezamos entregando ya unas 50 toneladas (55.998 kilos, a unas 15.300 personas), lo que está bastante bien. Es algo que demandaban mucho porque no tiene problema de caducidad y son alimentos variados». Y es que además de carnes y pescados, también les entregaron mediante este método de conserva varios alimentos ya precocinados o incluso «croquetas y empanadillas».

Una labor que realizan gracias a los 167 voluntarios que trabajan en favor de los más necesitados en su sede de Basauri, la mayoría jubilados o prejubilados, entre los que se va notando cada vez más la presencia femenina. «Ahora tenemos 34 mujeres. Hubo épocas en las que casi no había ninguna». En la Gran Recogida, celebrada el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, llegaron a colaborar hasta 5.500 personas, logrando alrededor de un millón de kilos, de los que un 34% fueron a través del bono-alimento, un crédito que sirve para conseguir productos a medida de las necesidades que se vayan teniendo, y que utilizan entre otras cosas para gestionar el reparto de leche, por su pronta caducidad.

Para este 2019 el Banco de Alimentos anima a todos los vizcaínos a seguir colaborando, marcándose como un objetivo a conseguir en estos próximos meses la implantación del botón para donar mientras se realizan compras a través de internet.

En cifras

29.106
personas se abastecieron el año pasado del Banco de Alimentos para poder llevar comida a sus casas. Representa un descenso del 5% de beneficiarios respecto al ejercicio anterior.