Una fiesta gastronómica contra la exclusión en San Francisco

Familias y grupos de amigos tomaron parte en esta fiesta en favor de la integración social celebrada ayer en San Francisco./Nerea Regueira
Familias y grupos de amigos tomaron parte en esta fiesta en favor de la integración social celebrada ayer en San Francisco. / Nerea Regueira

El barrio bilbaíno acogió una nueva edición de Arroces del Mundo para generar un espacio de encuentro entre personas de distintas culturas

ÁLVARO RUIZ

Aroma a especias en el aire, el sonido de las risas de amigos y familiares que se diluye entre la música, bailes de diferentes partes del mundo... San Francisco es diversidad, es fusión de culturas y este sábado se vio una vez más en la XVI edición de Arroces del Mundo que tuvo lugar en la plaza Corazón de María del barrio bilbaíno. A los 3.500 inscritos en el concurso popular de arroz se sumaron a lo largo de la jornada un constante goteo de personas que se acercaba para disfrutar de esta fiesta en favor de la convivencia. El objetivo de la Coordinadora de Grupos se logró: conectar a gente de diversas culturas en un «espacio para el encuentro, para la diversión y para la interculturalidad».

Carlos Askunze, portavoz de la entidad, asumió que «existen problemas, pero si somos capaces de trabajar de forma comunitaria podemos convertir eso en una riqueza, en una fuente de atracción hacia este barrio», la excusa perfecta para que «se sienta invitada» a este núcleo de vida y «se relacione» con sus gentes.

Los asistentes compartieron comida y experiencias. Allí estaban Chouaib, Joël y Carlos. Llegados desde Marruecos, Francia y Colombia, respectivamente, llevan cuatro años en Bilbao. Los tres coincidieron en que aún existen demasiados estereotipos sobre los inmigrantes y todavía hay personas que sienten miedo o rechazo hacia ciertas nacionalidades. No obstante, Carlos consideró que «con trabajo» se puede acabar con los prejuicios y con actos como el de ayer avanzar hacia una convivencia enriquecedora. «Recomiendo venir a actos como éste, porque es muy importante que participe gente del País Vasco y aprendamos entre todos de las diferentes culturas», añadió el colombiano. Unas palabras con las que coincidió Joël. El joven galo recalcó que existen prejuicios en todos los países, aunque reconoció que con este tipo de fiestas hay «más fusión y multiculturalidad y aprendemos unos de otros». Una cita que Chouaib ensalzó como «una buena actividad que aporta a San Francisco, porque en este barrio no hay muchas fiestas». El marroquí defiende que Arroces del Mundo es un evento «interesante» que permite «conocer a las personas para no juzgarlas con estereotipos».

Productos halal

Una celebración popular que ya empieza a dar sus frutos. Ayer se vieron grupos en los que conviven diferentes culturas. Es el caso de la cuadrilla del marroquí Soufyane y el galdakaotarra Iñigo. Prepararon una paella denominada 'Arrozak yalah' con productos halal, los permitidos por la ley islámica. La cita de sirve para evitar los prejuicios, que «la gente se conozca» y mostrar San Francisco como el barrio cosmopolita que es y en el que con implicación y planes se puede conseguir la integración social.