La parcela de Termibus gana espacio peatonal y reduce a 11 plantas la altura del edificio

Vista aérea de Termibus. /
Vista aérea de Termibus.

La futura estación de autobuses de Bilbao soterrada, cuya apertura está prevista para inicios de 2018, avanza en su tramitación urbanística

TERESA ABAJObilbao

La futura estación de autobuses de Bilbao se va definiendo con trazos cada vez más precisos en la parcela que ocupa Termibus, 12.000 metros cuadrados en un espacio muy bien comunicado y en plena transformación. El Plan Especial que ayer se presentó en el Consejo Asesor de Planeamiento Urbanístico define la ordenación pormenorizada y fija los límites de los equipamientos públicos y privados que se van a construir: cuatro plantas bajo rasante para la terminal y un parking de rotación y un máximo de once alturas para el edificio de servicios, que contará con zona comercial, gimnasio, hotel y residencia de estudiantes.

El recorrido comienza a ras de suelo, en la plaza que va a ganar el barrio de Basurto con el soterramiento de la estación. Finalmente el recinto ocupará 7.500 metros cuadrados, unos 500 más de lo que estaba previsto, por el retranqueo del edificio de servicios, que será de propiedad privada. Aunque el Ayuntamiento ha entregado a la concesionaria una parcela de 5.000 metros cuadrados como subvención en especie para financiar el proyecto sin aportar fondos públicos, en la planta baja no se ocupará toda la huella. La zona comercial se repartirá en dos áreas separadas por un pasillo peatonal, y será también aquí donde se habilite el acceso a la estación.

Los peatones podrán entrar en la plaza desde Luis Briñas, Pérez Galdós y Gurtubay. Los autobuses tendrán entrada y salida por esta última calle, ya que una de las premisas del proyecto es minimizar las afecciones a Luis Briñas. A despejar esta zona contribuirá la peatonalización parcial de Pérez Galdós, una de las mejoras que se han incorporado en el Plan Especial. El tramo que discurre entre Briñas y Gurtubay se cerrará al tráfico salvo en dos puntos: el acceso de coches particulares al parking y la rampa de salida de los autobuses hacia Gurtubay.

Después del verano se consultará a los vecinos sobre la plaza

El Ayuntamiento iniciará después del verano el proceso de participación con los vecinos de Basurto para definir el diseño de la futura plaza del barrio. Un espacio de 7.500 metros cuadrados que con el tiempo hará olvidar los andenes que desembarcaron de forma provisional en 1996. El concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, destacó que el recinto se unirá a los 62.500 metros cuadrados liberados por el derribo del viaducto y el soterramiento del tren en Basurto y Rekalde, que conforman «un eje fundamental» en este mandato.

El edificio de servicios tendrá una edificabilidad de 25.000 metros cuadrados distribuida de la siguiente manera: 2.500 de zona comercial en la planta baja, 5.000 para comercios y gimnasio en la primera y 17.500 entre las que serán sus principales referencias: el hotel, con unas 180 plazas, y la residencia de estudiantes, de 380, que aprovechará la proximidad del campus universitario de San Mamés. Los dos alojamientos se levantarán haciendo una L desde la segunda planta hasta la undécima. En principio se anunció que llegarían hasta catorce, pero la altura máxima se ha reducido y quedará en unos 50 metros, similar a las torres de Zunzunegui y alrededor de un tercio de las de Garellano.

Obras a fin de año

El Plan Especial, que obtuvo un dictamen favorable en el consejo, no detalla el diseño del edificio, sino que le pone límites. Finalmente podrá tener menos de once alturas, pero nunca sobrepasarlas. Los servicios públicos se situarán bajo rasante, en cuatro niveles. La planta -1 estará conectada con el intercambiador de San Mamés, a la misma cota que la salida del metro. Los viajeros encontrarán allí el bar y las taquillas y bajarán con su billete a la -2, ocupada en su totalidad por la estación con unos 25 andenes. La planta -3 se reserva al aparcamiento de rotación y la -4 la compartirán el parking (500 plazas en total) y la estación de autobuses, con instalaciones complementarias para los autocares o para una futura expansión.

Este es a grandes rasgos el dibujo del Plan Especial presentado por la empresa adjudicataria del proyecto, que ayer fue refrendado por el Consejo Asesor. Votaron a favor PNV, PSE, la federación de vecinos, el representante del distrito de Uribarri, Ekologistak Martxan y la Asociación Vasconavarra de Arquitectos y Urbanistas; en total 10 síes y siete abstenciones. Tras este dictamen, que no es vinculante, el Ayuntamiento lo aprobará este verano en Junta de Gobierno y lo sacará a información pública para llevarlo a pleno en septiembre.

Mientras tanto, hay que cerrar el proyecto de la estación provisional, que se pondrá en marcha en noviembre en la parcela anexa a Termibus cedida por Bilbao Ría 2000. Cuando viajeros y operadores se acostumbren a la nueva situación, se desmontará la terminal que hoy conocemos para construir la del futuro, que debe estar lista a principios de 2018. Las fechas apremian en las instalaciones públicas bajo rasante, el edificio privado tendrá su propio calendario.

 

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