Sabino Arana emprende un nuevo camino

Un operario realiza una línea en la carretera./
Un operario realiza una línea en la carretera.

La avenida inicia su transformación un año después del derribo del viaducto. "Va a ser otra Gran Vía para Bilbao", se entusiasman los vecinos

TERESA ABAJO

Coches aparcados por decenas, barreras New Jersey, un transformador de gran tamaño que hay que soterrar y un horizonte despejado hasta el Sagrado Corazón. Esto es lo que se veía ayer, a través de una gruesa cortina de lluvia, desde el número 57 de Sabino Arana, el escenario elegido para el arranque de los trabajos de urbanización. Pero los vecinos que se dieron cita en la zona junto a los responsables del área de Obras y Servicios ven otra cosa: árboles de gran porte, zonas de estancia y paseo, juegos infantiles. La avenida que tantas veces han imaginado, a solas en casa y en las reuniones de la comisión que ha aportado propuestas al proyecto.

Sabino Arana emprende así un nuevo camino que ya no será para los coches -salvo el tráfico local, con un carril por sentido-, sino para las personas. Del espacio liberado por el derribo del viaducto se recuperarán, en esta primera fase, casi 18.000 metros cuadrados entre la Avenida del Ferrocarril y Autonomía. Las obras, que costarán 2,3 millones de euros, durarán seis meses y tendrán continuidad en el tramo que llega hasta la autovía.

Empezar por Zankoeta

La transformación comenzará a la altura de Zankoeta, donde se ganará una plaza junto a la zona de vida del barrio que conforman el colegio, la iglesia y el centro cívico. Un espacio de más de 7.000 metros cuadrados con juegos infantiles que incluirá la peatonalización del tramo de calle más próximo a estos equipamientos. Los dos carriles de tráfico se desviarán al otro lado, donde hay varios talleres. Aquí la acera se ampliará hasta los ocho metros de anchura.

Lo primero que se va a hacer es cortar el tráfico en Sabino Arana entre Autonomía y Zankoeta, desviándolo al otro lado de la calle para ampliar la acera. Después se habilitará la plaza, que estará lista para mayo, y se seguirá avanzando hacia abajo. Se espera llegar en agosto a General Eguía, y en septiembre hasta la Avenida del Ferrocarril. Todos los cruces estarán elevados a la misma cota del paso de cebra, lo que resulta cómodo para el peatón. Los ciclistas dispondrán de un bidegorri de tres metros de ancho.

Los conductores tendrán que conformarse con un carril de subida y otro de bajada, además de 76 plazas de aparcamiento en batería, para dejar sitio a aceras más anchas que la Gran Vía, arbolado y mobiliario urbano. Todos estos elementos se integrarán en la «zona de vida del barrio», destacó el concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas. Más Basurto en la parte alta y más Ensanche a medida que se acerca a San Mamés, la transformación de Sabino Arana constituye «un hito» del que disfrutarán los portales más cercanos, el barrio en su conjunto y todo Bilbao. El edil recordó que a esta primera fase le seguirá «sin interrupciones» la segunda, en el tramo más alto, y también la urbanización del espacio ganado a las vías en el entorno del puente de Gordoniz, en Rekalde. Tres proyectos que sumarán una inversión cercana a los doce millones.

Las obras llegan precedidas de «múltiples reuniones» con vecinos, asociaciones, clubes deportivos y comunidades, un proceso de participación ciudadana que comenzó a finales de 2013. «Ojalá el Ayuntamiento tome nota», dijo ayer Javier Muñoz, presidente de la asociación y de la federación vecinal de Bilbao. En este «día tan importante», los residentes evocaron «la fuente de ruido y contaminación» que pasó a la historia hace un año. En este tiempo, «ya se está notando el cambio en el comercio y la hostelería», se felicita Ramón Irastorza, de la asociación de comerciantes. Él se muestra convencido de que Sabino Arana «va a ser la nueva Gran Vía de Bilbao, tan importante o más que la otra, porque dará una vida diferente a la ciudad». Emilio Asla, que vivía a 2,5 metros del viaducto y encontraba hollín «hasta dentro de los armarios», todavía paladea la extrañeza de los primeros días de ausencia del scalextric, «cuando había gente que decía: este no es mi portal».

 

Fotos

Vídeos