Butrón y otros castillos de Bizkaia

Castillo de Butrón./
Castillo de Butrón.

Tierra de fueros, señores y linajes, el territorio arrastra la marca de las guerras del medievo y aún cuenta con los vestigios de algunas torres y fortalezas

IRANTZU ATIENZA

En Bizkaia hay pocos castillos bien conservados, dado que la mayor parte de los restos son torres evolucionadas o edificios neomedievales del siglo XIX. El más famoso y en mejor estado es el de Butrón, de actualidad por encontrarse a la venta desde ayer en una subasta en internet.

Butrón, símbolo de Bizkaia

Situado en el municipio de Gatika, fue construido en la Edad Media por la familia Butrón y a finales del XIX remodelado por Francisco de Cubas y González-Montes, Marques de Cubas. Además, durante más de 300 años -desde el siglo XIII hasta el XVI- ha sido un baluarte sobre el que se ha ido forjando la historia de Bizkaia, una sucesión de continuas luchas entre las familias de la nobleza agrupadas en dos bandos. Constituye un magnífico monumento del Romanticismo y es uno de los grandes símbolos del territorio histórico.

Enclavado en un parque natural de 35.000 m2 con más de quinientos árboles de distintas especies, Butrón fue rehabilitado entre 1989 y 1992 por Estudios Arriaga y durante un tiempo albergó un establecimiento hostelero que ofrecía, además, espectáculos medievales. Este castillo tiene una gran dosis de fantasía y algunos lo comparan con las fortalezas bávaras del siglo XIX.

Arteaga, artesanos de Versalles

En los bucólicos caminos de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, rodeado de árboles, se alza el Castillo de Arteaga que, como toda fortaleza que se precie, guarda en su interior una larga historia de luces y sombras. Construido en el siglo XIII como una torre fortificada fue destruida dos siglos después por Pedro de Castilla. De nuevo levantada, padeció las guerras que libraron en estas tierras durante el siglo XV y acogió, posteriormente, a las tropas carlistas del general Velasco, que la tomó como residencia personal.

Su aspecto actual se debe al linaje de Arteaga, a su vez enlazado con los Montijo; en concreto, con la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Como regalo a las Juntas de Vizcaya por honrar a su hijo, el príncipe Luis Napoleón, con el título de 'vizcaíno originario', la noble dama encargó en el siglo XIX la reforma del edificio a dos arquitectos franceses, Couverchef y Ancelet, que emplearon a artesanos que habían trabajado en Versalles. El resultado fue un edificio de estilo neogótico construido con piedra caliza y márnol de Ereño.

En 2003 se convirtió en un hotel de cuatro estrellas con seis suites y siete habitaciones completamente equipadas. El castillo mantiene el eje de su distribución original, sin perder el encanto que impregna toda la decoración de la casa fuerte. Cada habitación es diferente, única; rodeado de almenas y muros de piedra de mampostería que traslada al visitante a otra época.

Muñatones y Lope García de Salazar

En el barrio San Martín de Muskiz se encuentra Muñatones, la única torre de Bizkaia que merece la calificación de castillo, por su sistema de murallas exteriores. Esta fortaleza fue declarada Monumento Histórico-artístico en 1944, junto al palacio y la ermita. Muñatones es el resultado de un largo proceso de construcción, que se prolongó a lo largo de los siglos XIV y XV, en el transcurso de las guerras de bandos que asolaron el País Vasco. Su historia está ligada, además, a uno de los personajes más singulares de nuestra historia, el poderoso Lope García de Salazar, banderizo e historiador vizcaíno.

Consta de dos recintos y una torre. El primer de ellos es cuadrado y tiene un cubo a cada lado y una pequeña torre que sobresale en la fachada sur. Este espacio estaba rodeado por un foso y se accedía a él por un puente levadizo. El segundo es más simple, con almenas y saeteras. El acceso a la torre está situado bajo un arco ojival y sobre ella se sitúan los escudos de los Muñatones, Salazar y Butrón.

El Castillo de Muñatones está abierto al público y ofrece un amplio programa de visitas para todo el que desee conocer las entrañas de este edificio medieval. Visitas que organiza la Diputación, actual propietaria del castillo, y que se pueden combinar con la ferrería de El Pobal en Muskiz.

Castillo del Príncipe, el Fuerte de Punta Galea

A la entrada del río Nervión en Getxo se levanta el fuerte de Punta Galea. También conocido como castillo del Príncipe, es una construcción militar del siglo XVIII y ocupó el lugar de una antigua atalaya que ya existía en el siglo XVI. Fue proyectado por el coronel Jaime Sycre y participaron en la edificación los vecinos de la zona (bajo obligación) dirigidos por los maestros canteros y carpinteros Juan Pagoeta, Lorenzo Oruaga y Francisco Doñabeitia. Desde finales del siglo XIX fue faro y cuando fue sustituido por otro éste fue abandonado.

Cuenta con potentes muros de mampostería y sillería, tiene 14 troneras para cañones y está rodeado por un foso en la parte de tierra. En su interior diversos edificios albergaban los almacenes y polvorines correspondientes, así como las instalaciones para la tropa. En la actualidad no tiene uso alguno.

Unzueta, restos de un antigua fortaleza medieval

Situado en el municipio vizcaíno de Orozko, hoy apenas quedan vestigios de sus cimientos y su existencia se ha transmitido a través de relatos orales y leyendas. De ellas se alimentaron las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el monte Untzueta. Sólo queda en pie una parte pequeña de su estructura y varias piedras de gran tamaño de la que fue una antigua fortaleza medieval.