Más de 1.000 firmas contra el proyecto del Obispado en Abando

Más de 1.000 firmas contra el proyecto del Obispado en Abando
FERNANDO GÓMEZ

Eva Molano
EVA MOLANO

Vecinos de Abando y padres del colegio Cervantes han reunido en una semana más de mil firmas contra el proyecto del Obispado para unificar servicios en un edificio de cinco pisos subterráneos, planta baja y hasta siete alturas más en la parcela de la Escuela de Magisterio Begoñako Andra Mari, entre las calles Heros, Barrainkua y Lersundi, y que se llamará Bizkeliza Etxea.

El actual inmueble, que no está protegido, apenas ocupa la mitad del solar, pero los residentes denuncian que el que ahora se plantea será un «bloque macizo» que ocupará toda la parcela, así que se perderá el patio coronado por dos emblemáticas palmeras que hace de «pulmón» de la zona. El edificio proyectado, aseguran los padres, privará de luz a los pequeños del colegio -que apenas cuentan con un «minúsculo» patio para jugar-, y al barrio de su última oportunidad de disponer de una plaza pública en una zona «muy abarrotada y que precisa espacios de cercanía». La asociación de padres, -que cuenta con el apoyo de BIGE, la federación de agrupaciones de progenitores, y con la de asociaciones vecinales de Bilbao-, pidió una audiencia al Obispado y será recibida la próxima semana. Teme también por las afecciones que provocará al alumnado una obra de semejante envergadura. Este mismo martes celebró una reunión con los partidos, a la que no asistieron el PNV y el PSE.

El resto, incluido el PP, se comprometieron a apoyar un diálogo con la diócesis para trasladar Bizkeliza Etxea a otro lugar. El Consistorio aprobó el año pasado una modificación urbanística para permitir que la parcela pudiera tener otros usos, en vez de la utilización docente que le otorgaba la normativa. Pero los vecinos denuncian que la institución religiosa ya encargó en 2017 un proyecto para construir en esa parcela a la firma de arquitectura que ha redactado el estudio de detalle del futuro edificio, aprobado en el pleno de febrero por el Ayuntamiento. La semana pasada, los padres también registraron una alegación al avance del Plan General de Bilbao, pidiendo que el patio se conserve como espacio público.