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El rey del rebote en la ACB Daniel Pérez

El rey del rebote en la ACB

Dominio. ·

Hlinason lidera la liga bajo los aros con 7,3 capturas por partido y firma el mejor inicio de su carrera deportiva en esta faceta

Miércoles, 3 de diciembre 2025, 00:42

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Tryggvi Hlinason nunca pasa inadvertido. Ni en la pista, donde su envergadura lo convierte en un muro que se impone incluso ante el resto de jugadores de la cancha, ni en las estadísticas, donde su trabajo en la pintura le ha bastado para convertirse en «el rey del rebote» en la ACB. El pívot islandés del Surne Bilbao domina como nadie el arte de capturar balones perdidos en las alturas y, con una media de 7,3 rebotes por encuentro, encabeza la clasificación general de la liga. No es un jugador estridente. No busca el foco mediático. Pero cada balón que cae desde el aro parece tener dueño, y ese dueño, casi siempre, es Tryggvi Hlinason. Su impacto no reside únicamente en sus manos gigantes, sino en la lectura del juego, en el posicionamiento y en una insistencia que roza la obsesión.

Por detrás del gigante de Akureyri se situan Zach Jankins (6,9) del Covirán Granada, Sander Raieste (6,5) del UCAM Murcia, Edy Tavares (6,3) del Real Madrid y Emanuel Cate (6,3), también del conjunto murciano. Pero ninguno alcanza, por ahora, su fiabilidad bajo los aros. Si el rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba, Hlinason convierte en rebote casi todo balón que pasa cerca de sus manos, con la diferencia de que lo que suponía una maldición para el codicioso rey de Frigia, representa una bendición para los hombres de negro. Una suerte de magnetismo que ha elevado al islandés a su mejor nivel en esta faceta desde su debut en el Þór Akureyri, allá por la temporada 2016-2017.

El impacto del pívot no se limita al volumen total de capturas. Hlinason es también el segundo mejor de los 18 equipos de la liga en rebotes ofensivos, con 2,3 por partido, sólo superado por Cate (3,0). Tras ellos aparecen Joel Soriano (2,5), Bojan Dubljevic (2,4) y Silvio De Sousa (2,1), todos ellos referentes en la pintura. En defensa, el islandés figura como quinto mejor reboteador con 4,8 por encuentro, por detrás de Devin Robinson (4,9), Zach Hankins (5,1), Álex Reyes (5,3) y el propio Raieste (5,5).

Aun así, y paradójicamente, el Surne Bilbao no aparece entre los cinco mejores equipos de la competición ni en rebote total, ni en rebote defensivo, ni en rebote ofensivo. Una anomalía que subraya todavía más la dimensión individual del islandés, cuyo esfuerzo sostiene a un equipo que, colectivamente, aún no ha encontrado la regularidad en este apartado. Además, su aportación atrás va más allá del rebote. Hlinason es el sexto mejor taponador de la ACB, con 1,3 'txapelas' por encuentro.

El parón FIBA no hizo más que confirmar su buen momento. Con Islandia, Hlinason firmó 16 puntos y 1 asistencia en la victoria ante Italia, y añadió 17 puntos y 3 asistencias que resultaron insuficientes en la derrota frente a Gran Bretaña. En ambos partidos realizó 7 rebotes para el combinado nacional. Da igual el equipo, el partido, o el contexto, que Tryggvi Hlinason , en este estado de forma, es un seguro de vida en la captura de balones, ya sea en un lado de la cancha o en el otro.

En liga, en los ocho partidos disputados hasta ahora, el pívot promedia 21:10 minutos, 8,5 puntos, un notable 63,2% en tiros de dos, 1,5 asistencias, 0,5 robos y una valoración media de 14,4 que lo consolidan como uno de los interiores más productivos y eficientes del campeonato. En esos 8,5 puntos se refleja quizá el gran debe del jugador, que a pesar de ser la referencia abasoluta en el rebote del Surne, muestra algunas carencias en la anotación en la pintura. Mates cantados, balones que no terminan de entrar o errores inexplicables a escasos metros de la canasta son posiblemente de los únicos peros que se le pueden poner al desempeño del jugador en lo que llevamos de campaña 2025-2026. Más allá de estos fallos puntuales, los números de la temporada proyectan un récord personal para Tryggvi.

El gigante de Akuryeri

Nacido en la pequeña ciudad del norte de Islandia Akureyri, en el fiordo Eyjafjordur conocida por sus paisajes helados y su vínculo con el baloncesto local, Tryggvi Hlinason lleva en su ADN la dureza y la disciplina propias de su tierra. Desde aquellas canchas casi escondidas entre montañas dio sus primeros pasos, y hoy es el ejemplo al que todos siguen en el vestuario del Surne, además de ser uno de los pívots más sólidos y constantes de la ACB. Suma 58 rebotes en sólo ocho partidos de los 34 previstos en la temporada regular. Manteniendo esta tendencia, firmaría la mejor campaña reboteadora de toda su trayectoria en la ACB. Su mejor registro hasta ahora databa de su etapa en el Casademont Zaragoza (2022-2023), con 173 rebotes totales (117 defensivos y 56 ofensivos).

En total, desde su debut, el islandés ha acumulado 1.057 rebotes en 264 encuentros, promediando 4,3 por partido. Este curso, sin embargo, está pulverizando esos números. El Surne ha verificado lo que venía confirmando desde la aparición del islandés como 'men in black' en la temporada 2023-2024. Que ha encontrado en él a su pilar bajo los tableros. Y la ACB, a su nuevo rey soberano del rebote.

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