La tensa vuelta a casa del Baskonia
El equipo azulgrana, escaso en resultados y de juego inestable, recibe esta semana a Bayern y Bilbao Basket con la presión clasificatoria ya presente
Las sensaciones se amontonan en un Baskonia inmaduro que, después de poco más de mes y medio de competición, sigue sin mostrar un rumbo claro. ... Hasta el momento, su cosecha vira hacia registros negativos en las dos competiciones, con un balance de 3-8 en la Euroliga y un 3-4 en la Liga ACB que presagian una dura escalada para acercarse a algunos de sus objetivos mínimos. Es el azaroso proceso de ensamblaje de un Baskonia aún difuso, con una plantilla renovada en profundidad que sigue adaptándose a los usos y costumbres de un entrenador novato como Paolo Galbiati. Al mismo tiempo, club y cuerpo técnico capean las particulares grietas que asoman en su estructura debido a lesiones o bajas todavía no cubiertas como la de Luka Samanic.
La escuadra azulgrana no termina de encontrar un término medio. Logró elevar su cotización después de encadenar cuatro victorias en casa ante Dubái Basketball, Anadolu Efes, Tenerife y Virtus Bolonia, pero ha visto reducido su crédito nada más alejarse del coliseo de Zurbano al acumular cuatro derrotas seguidas frente al Lleida, los 'exiliados' Hapoel Tel Aviv y Maccabi y el Barcelona. Una fluctuación excesiva y una racha negativa todavía abierta que ha hecho asomar la inmadurez azulgrana.
5-3 Balance en casa
El Baskonia ha sumado este curso en casa cinco victorias (Real Madrid, Dubái, Efes, Tenerife y Virtus) y tres derrotas (Olympiacos, Panathinaikos y Partizan).
1-9 Balance fuera
Lejos del Buesa, los azulgranas han ganado al Granada y han caído frente a Zaragoza, Murcia, Lleida, Barça, París, Estrella Roja, Hapoel, Asvel y Maccabi.
De vuelta al hogar, los hombres de Galbiati afrontan una semana de reencuentro con el Buesa con un nivel de tensión clasificatorio ya palpable en ambas competiciones. El viernes recibe al Bayern de Múnich y el domingo ejerce de anfitrión en el derbi contra el Bilbao Basket. Se trata de dos citas claves en las que los de Galbiati deben sumar para recomponer una trayectoria desviada después de una semana repleta de golpes bajos. En esta ocasión, no visitan la cancha de Zurbano dos colosos, pero sí oponentes que en este momento pelean de igual a igual con los alaveses.
De hecho, el conjunto bávaro supera por dos victorias al Baskonia en la tabla continental mientras que los bilbaínos clavan el mismo balance que los azulgranas en la ACB. El Buesa Arena toma ahora el protagonismo para una rehabilitación necesaria. Es el lienzo sobre el que el equipo de Galbiati ha trazado su mejor versión.
El cambio de escenario no sentó bien a un Baskonia infalible al calor de su público en la que fue su mejor semana desde el inicio de curso, pero vulnerable como forastero. La racha en casa dejó algunos trazos para el optimismo, pero la última gira también recoloca al conjunto de Galbiati en una posición poco cómoda, especialmente en la competición doméstica. La casi nula obtención de resultados como visitante recuerda a la escuadra azulgrana su condición de equipo inestable, todavía demasiado condicionado por el decorado en el que actúa. En la Euroliga, comparte con el Asvel el dudoso mérito de ser el único equipo que todavía no ha podido obtener una victoria a domicilio.
Derrotas que penalizan
Los azulgranas cedieron en la propia cancha del conjunto de Lyon, pero también frente a París Basketball, Estrella Roja y en territorio neutral frente a los dos clubes hebreos. Manejan un balance de 0-5 como visitantes que tampoco termina de compensarse con el registrado como locales, un 3-3 después de que Panathinaikos, Olympiacos y Partizan se llevaran el triunfo del Buesa Arena.
¿Resultado? El Baskonia es penúltimo en la clasificación de la Euroliga, a una distancia de tres victorias de los puestos de play in. Todo parece rectificable con 27 jornadas de la fase regular todavía por jugar, pero el margen de error ya es estrecho ante la obligación de ascender desde las catacumbas de la clasificación.
Los de Galbiati vuelven a un Buesa Arena donde han mostrado su mejor versión en el presente curso
Los números todavía dan vida al Baskonia en la Euroliga, pero la sensación es que su estructura está destinada a sufrir y a sobrevivir en un torneo en el que el perfil tipo es el de plantillas extralargas capaces de resistir una calendario implacable.
Pero es en la Liga ACB donde son más claros los problemas que genera no ser un visitante solvente. Después de siete jornadas, los azulgranas han cedido sus cuatro derrotas en tierra ajena; dos tropiezos de alta penalización en las canchas del Casademont Zaragoza y Lleida y otros tantos más 'lógicos' frente a un UCAM Murcia sólido en el inicio de campaña y en el Palau contra el Barça. Su única muesca a domicilio fue en Granada, con susto final incluido. Tantos bandazos mantienen al plantel vitoriano fuera de la zona de play off en la clasificación ACB. Es la misma zona fría en la que permaneció durante buena parte de las fases regulares de las dos anteriores temporadas.
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