Las fiestas de Bilbao tendrán por primera vez un circo sin animales

El Circo Italiano estará en el parque Etxebarria desde el 17 de agosto al 9 de septiembre. /Borja Agudo
El Circo Italiano estará en el parque Etxebarria desde el 17 de agosto al 9 de septiembre. / Borja Agudo

La decisión no obedece a un veto municipal, sino a una nueva adjudicación tras el incumplimiento de las condiciones por parte de la empresa ganadora

XABIER GARMENDIA

Ni elefantes caminando a dos patas, ni tigres saltando aros de fuego, ni osos practicando equilibrismos sobre un monociclo. Quien quiera ver fieras desplegando sus habilidades durante la Aste Nagusia, deberá recurrir a vídeos de internet. Por primera vez en su historia, las fiestas de Bilbao tendrán un circo libre de animales, una práctica que se está generalizando en numerosas ciudades por las acusaciones de maltrato. En todo caso, se trata de algo meramente circunstancial. No es que el Ayuntamiento haya vetado esta polémica actividad, lo ocurrido obedece a un simple procedimiento administrativo al margen de cualquier decisión política.

Todo se remonta al año pasado, cuando el Consistorio sacó a concurso la adjudicación de las barracas y el circo de forma conjunta para las fiestas de 2017 y 2018. La empresa ganadora resultó ser, como en ediciones anteriores, el Gran Circo Mundial, domiciliado en Madrid y que sí utiliza, entre otros animales, caballos, leones y elefantes. Así se pudo constatar en la pasada Aste Nagusia, cuando ofreció funciones diarias desde el 15 de agosto hasta el 10 de septiembre. La fórmula se debía repetir este año y, para ello, el Ayuntamiento solicitó hace meses la entrega de la documentación correspondiente. Sin embargo, los responsables de la compañía no lo hicieron en el plazo establecido.

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Ese incumplimiento hizo que la adjudicación para este año recayera automáticamente en la segunda clasificada: el Circo Italiano, procedente de Cataluña y que no incluye animales en su programa. La compañía desplegará su carpa en el parque Etxebarria desde el 17 de agosto hasta el 9 de septiembre. Lo hará con la única participación de personas: acróbatas, trapecistas, equilibristas y payasos. «Nosotros llevamos seis años sin utilizar ningún animal en nuestros espectáculos. Fue una decisión difícil de tomar en su momento, pero creímos que era lo más conveniente», explica Ricard Panadès, director de la gira.

Posturas enfrentadas

Según el responsable del circo, la principal razón que motivó ese paso fue la ola de prohibiciones por parte de los ayuntamientos. «Viendo cómo evolucionaba el tema, tuvimos que pensar en otro tipo de espectáculo que no descansara su peso en los animales», indica. Hoy en día, al menos 475 localidades españolas prohíben de forma expresa esta actividad; entre ellas, algunas vizcaínas como Barakaldo, Getxo, Basauri y Sestao. El impacto de los vetos es aún mayor en las principales ciudades del país. De las diez más pobladas, solo Bilbao, Sevilla y Madrid lo permiten actualmente, aunque esta última está a punto de cambiar de parecer. Por tanto, la capital vizcaína será el segundo mayor municipio en autorizarlo. Incluso hay leyes autonómicas sobre este particular en Cataluña, Galicia, Murcia y Baleares, y se están preparando en Murcia y la Comunidad Valenciana.

Las claves

475
municipios prohíben los circos con animales. Madrid está a punto de hacerlo, por lo que Bilbao será la segunda mayor ciudad en seguir permitiéndolo, detrás de Sevilla.
«Una decisión difícil»
El Circo Italiano no emplea animales desde hace seis años por la progresiva prohibición en municipios
Debate municipal
UdalBerri propuso el veto, pero retiró su moción para evitar que una enmienda la vaciara de contenido

De todas formas, Bilbao no ha estado exento del debate. UdalBerri presentó en febrero de 2017 una propuesta para prohibir la llegada de circos con animales, pero la acabó retirando para evitar que prosperara una moción de PNV y PSE-EE en la que solo se instaba a los agentes del sector a «buscar una reformulación» del modelo. Entre quienes solicitan dar ese paso está Piztiak, una comparsa que propugna una Aste Nagusia «libre de abusos contra los animales». Sus responsables se congratulaban ayer de la noticia al enterarse por este periódico, aunque también se mostraban cautos. «Es una realidad positiva porque al menos este año se dejará de normalizar el abuso, pero somos conscientes de que es algo circunstancial. Nosotros seguiremos trabajando por unas fiestas sin maltrato. Es una cuestión de tiempo», vaticina Emilio González, miembro de la agrupación.

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