La fiesta continúa sin parar y con fuerza

Goyo Arbizu, Kepa Odriozola, Iraia Iturregi, Álvaro de la Fuente y Manu Delgado./PEDRO URRESTI
Goyo Arbizu, Kepa Odriozola, Iraia Iturregi, Álvaro de la Fuente y Manu Delgado. / PEDRO URRESTI

La ciudad está metida de lleno en la Aste Nagusia, y políticos y actores frecuentan las cafeterías de los hoteles

PELLO ZUPIRIA

En los pasillos del Hotel Carlton, si alguno se despista del bullicio de la cafetería, podrá observar las obras de los alumnos que participan el Certamen de Arte del Carlton y la UPV colgadas en las paredes. A la mañana, nadie en el hall lo sabía, pero en una habitación del piso de arriba, el jurado compuesto por Gonzalo Olabarria, concejal de Cultura del Ayuntamiento; Luis Candaudap y Ainhoa Akutain, de la UPV; y Mercedes Prado y María Sol Corral, representantes del hotel, decidían quienes se harían con los jugosos premios. Según María Sol Corral, «estaba muy reñido», pero valoraba que este concurso «es una oportunidad para los alumnos». En la entrada del Carlton, en cambio, reinaba la fiesta. La pregonera Bea Sever y la txupinera Itsasne Nuñez, que contaba que estaba vivendo las fiestas «a tope» y yendo a sitios que ni se imajinaba eran entrevistadas en el improvisado plató de Tele7. En el bar los consejeros del Gobierno vasco Josu Erkoreka, Nekane Murga y Pedro Azpiazu también reconocían estar disfrutando de la Aste Nagusia.

Horas antes, en el Hotel Abando, la exjugadora del Athletic, Iraia Iturregi, recibía el premio Abando Jaiak de la mano del conejal del Ayuntamieno, Kepa Odriozola. Era la primera vez que se le entregaba este reconocimiento a una mujer, y reconocía que «era un honor» , pero no por ser mujer, sino por las personas que habían recibido ese premio años atrás, como por ejemplo, Dani Ruíz.

Asimismo, la terraza del Hotel Ercilla era el sitio perfecto para celebrar las fiestas entre viejos amigos. Era el caso de Ramón Anasagasti, dueño del hotel, que hacía de anfitrión con su cuadrilla de Algorta, que según alardeaban, fueron los inventores del 'Kalimotxo': «En fiestas del Puerto Viejo, en 1973, se no picó el vino y le echamos Coca-Cola para endulzar».