Los diseñadores creen que los últimos carteles de fiestas de Bilbao «no están a la altura»

Los carteles ganadores. De izquierda a derecha: 2018, 2017, 2016, 2015, 2014 y 2013./
Los carteles ganadores. De izquierda a derecha: 2018, 2017, 2016, 2015, 2014 y 2013.

Piden que se profesionalice el proceso creativo mientras que el Ayuntamiento defiende que sea popular

Luis López
LUIS LÓPEZ

Lo del concurso de tortillas en Aste Nagusia está muy bien por lo que tiene de participación popular y convivencia festiva. Ahí cabe todo el mundo. «Pero para hacer el catering municipal, el Ayuntamiento no contrata a esas personas, sino a una empresa especializada». Pues para el cartel de fiestas, lo mismo. La metáfora es de Benicio Aguerrea, corrdinador-gerente de la Asociación de Diseñadores de Euskadi (EIDE). A su juicio, convocar un concurso abierto para diseñar uno de los elementos más distintivos y reconocibles del calendario festivo es un error por dos razones.

La primera es que, según este colectivo profesional, los trabajos son bastante flojos. Dicho de un modo más diplomático: los carteles de fiestas están «cuando menos, alejados de la calidad de nuestros profesionales y de la imagen que debe proyectar una ciudad como Bilbao». La segunda razón por la que critican el concurso abierto es que el solo hecho de que las administraciones acudan a esta fórmula para realizar este tipo de trabajo supone un «menosprecio y pérdida de valor de una disciplina como el diseño gráfico».

Desde el año 2015, EIDE viene planteando el asunto en la Comisión de Fiestas al Ayuntamiento y a Bilboko Konpartsak con el objetivo de convencerles de que hay profesionales que se dedican al diseño, y que son ellos los que deberían encargarse de estas cosas. En 2017 se dio un paso en la dirección correcta, según Aguerrea, porque el Área de Fiestas accedió a introducir una novedad notable en el concurso de carteles: la creación de un jurado mayoritariamente profesional, con tres políticos, un representante de Bilboko Konpartsak, y cinco expertos del mundo del diseño y la comunicación.

«Pero en 2018 no ha habido más avances», lamenta el gerente de EIDE, por lo que «nos hemos desmarcado de la convocatoria e invitamos a los profesionales del sector a no participar en ella ni en ninguna semejante», como las que tienen lugar en las otras dos capitales vascas y en tantos otros lugares.

- ¿Por qué no se presentan?

- Porque este tipo de concursos son especulativos, piden a muchos que trabajen para pagar sólo a uno y, al estar abiertos a todo el mundo, contribuyen a la precariedad del sector. Se traslada la idea de que cualquier persona con un ordenador en casa puede hacer un trabajo de diseño.

- ¿Y qué modelo proponen?

- El de cualquier otro encargo profesional. Lo que se denomina 'llamada a proyecto'. Se está haciendo, por ejemplo, en la Comunidad Valenciana. Consiste en una convocatoria en la que los profesionales presentan sus méritos y experiencia, y un jurado selecciona al estudio de diseño que considera. Luego, éste trabaja el encargo con la administración de turno, analizando qué valores quiere transmitir, cómo lo quiere comunicar...

'Statu quo' e intrusismo

El equipo de gobierno municipal entiende la demanda de los diseñadores, pero defiende el 'statu quo'. Itziar Urtasun, concejala de Fiestas, ve lógico que los profesionales del sector consideren que el cartel de Aste Nagusia debería tener «más calidad», y que para ello el trabajo recayese en expertos. «Pero estamos ante un concepto diferente», puntualiza. «No estamos ante un concurso de diseño, sino que se trata de una iniciativa participativa y popular». Es decir, «se da más importancia a la participación» que a la calidad final de la creación. Eso sí, con la profesionalización del jurado -que tiene el 33% del peso en la decisión final, frente al 66% de la votación popular- «quisimos llegar a un punto intermedio» que diese mediana satisfacción a los profesionales del diseño.

Eso no ha ocurrido, y EIDE mantiene el llamamiento a sus asociados a no participar en convocatorias de esta naturaleza. Aunque, claro, muchos sí entran en el juego. «Tal y como están las cosas, con el intrusismo que existe, siempre habrá gente que necesite acudir a citas de este tipo para intentar mantenerse a flote», se duele Benicio Aguerrea.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos