Desmontar el recinto festivo requerirá cuatro días de trabajo por zonas

Tres comparseros desmontan parte del mecanotubo de la estructura de la txosna de Satorrak./JORDI ALEMANY
Tres comparseros desmontan parte del mecanotubo de la estructura de la txosna de Satorrak. / JORDI ALEMANY

Las comparsas desarman en tiempo récord las txosnas para que El Arenal recupere cuanto antes su aspecto habitual

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

«Oye, que preguntan que cuánto tardaremos en desmontar todo esto». Se lo comenta un comparsero de Hontzak, que está cargando una furgoneta, a un compañero. Los dos no paran de trabajar dentro de su txosna en proceso de rápida 'deconstrucción'. «¿Al ritmo que vamos? A esta marcha acabamos hoy», responde el interpelado sin detenerse, con lo que parece ser una pieza de la decoración de la txosna en brazos. A su alrededor, todo el recinto festivo se deshace. Circulan carretillas elevadoras por todas partes, se oye ruido de martillazos y de mecanotubos chocando, y hay un tráfico continuo de camiones y furgonetas que retiran la bebida que no se ha consumido, equipos de sonido, luces, mostradores, cámaras frigoríficas y mamparas.

En medio de todo este baile, el Arenal vuelve a la rutina. Un grupo de turistas escucha cómo una guía les explica que en algún momento del siglo XIX, antes de la llegada del ferrocarril, había una hora de diferencia entre Bilbao y San Sebastián. «Como ahora nosotros con Canarias». La explicación se oye cerca de la iglesia de San Nicolás, la zona del recinto festivo que primero tendrá que estar despejada por necesidades de tráfico. Lo aclaraban este lunes desde Bilboko Konpartsak, después de la presentación de su balance de las fiestas. «El desmontaje va por zonas. Algunas txosnas tienen que retirarse antes para facilitar el que se pueda circular cuanto antes. Son las del entorno de San Nicolás», aclaraba Itsaso Pérez, de Bilboko Konpartsak. El plazo para esta primera fase concluye este martes, a última hora. El resto del Arenal puede desmontarse hasta mañana miércoles. «También hay que despejarlo pronto porque es una zona de esparcimiento y de paseo». Con el entorno del muelle, que alcanza hasta la trasera del Arriaga, «hay algo más de flexibilidad» y el límite está en el jueves.

«El Ayuntamiento marca los plazos, pero es la gente de las comparsas la que se mete prisa. Ya tiene ganas de acabar». Porque quienes desarman las txosnas son las mismas personas que las armaron e hicieron turnos en ellas durante las fiestas. «10 días de construcción y luego los 9 de fiesta», resume Itsaso. Así que, si todo va bien, las famosas 150 toneladas de mecanotubo con las que se construye el recinto festivo de la Aste Nagusia descansarán en sus almacenes para el jueves.

Mientras las comparseras de Mamiki desmontaban su txosna, las portavoces de Bilboko Konpartsak usaban la misma como telón de fondo de la presentación de su balance de fiestas.